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Archive for the ‘Biografías & Discografías’ Category

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Una serie de amigos universitarios de Cardiff, Gales, formaron este conjunto pop de nombre en español. Al estilo de los Ramones, Aleksandra, Ellen, Garreth, Harriet, Neil, Ollie y Tom se añadieron como apellido artístico el nombre del grupo y comenzaron a actuar en directo y a grabar sus primeras canciones en el año 2006 con un rítmico sonido tan deudor del noise pop como de la new wave, el pop punk o el post-punk.

Autopromocionados en Internet, el grupo llamó la atención de la prensa británica y pronto se convirtió en una de las nuevas sensaciones del indie pop de su país gracias a singles como “Don’t Tell Me To Do The Math(s)” y “We Throw Parties, You Throw Knives”.

Estas canciones se incluyeron en su álbum debut, “Hold On Now, Youngster…” (2008), disco editado en Wichita Recordings que contó con la producción de David Newfeld.

El mismo año publicaron otro álbum, “We Are Beautiful, We Are Doomed” (2008), un trabajo con sonido dance-rock similar a su primer disco que fue producido por John Goodmanson (colaborador de bandas como Bikini Kill, Nada Surf o Sepultura) y que contiene canciones como “Miserabilia” o “Ways To Make It Through The Wall”.

Su tercer trabajo en estudio es “Romance Is Boring” (2009), un disco en el que vuelven a ser asistidos técnicamente por Goodmanson y que fue presentado con los singles “These Are Listed Building” y “Romance Is Boring”.

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Liderados por el cantante y guitarrista Pete Shelley, de nombre real Peter McNeish (nacido el 17 de abril de 1955), este fantástico grupo de Manchester es uno de los más paradigmáticos del punk británico 70’s.

Su combinación entre energía instrumental, agresividad rítmica, cinismo lírico y querencia por la buena melodía pop propagaron a los Buzzcocks como uno de los primeros combos punk-pop de la historia (junto a los Ramones), influenciados tanto por los Sex Pistols como por la Velvet Underground, los Who, los Stooges, Troggs (a quienes versionaron “I can’t control myself”) o el garaje y el beat de los años 60.

En 1976 el mancuniano Pete Shelley se unió a sus paisanos Howard Devoto (llamado en su casa Howard Traford), como guitarra y vocalista, Steve Diggle, como bajista, y John Maher, como batería, para formar un grupo tras contemplar en directo Pete y Howard a los Sex Pistols y pensar que eso de darle caña a la guitarra tampoco era tan difícil.

Cuando los conocían cuatro amigos y sus familiares Shelley invitó a actuar al grupo de Johnny Rotten en Manchester con los Buzzcocks de teloneros. Los Sex Pistols aceptaron y pronto fueron ensanchando su audencia.
Después de participar en el famoso “Anarchy Tour” el grupo debutaría en vinilo con el EP “Spiral Stratch” (1977), un álbum que fue publicado en su propio sello, New Hormones. Tras este trabajo Deboto dijo que dejaba el grupo, que lo suyo no era la música y que quería comenzar sus estudios universitarios. Poco después de largarse de los Buzzcocks ya estaba dándole a la guitarra en Magazine.
El bajista Steve Diggle pasó entonces a las seis cuerdas y el bajo quedó en manos de Garth Smith, quien dejó su puesto brevemente para Barry Adamson, y éste, después de otro corto período de tiempo, para Steve Garvey.

Los Buzzcocks conseguirían firmar con United Artists para grabar el pegadizo single “Orgasm Addict”, tema escrito por Shelley y el fugado Devoto. Poco después apareció editado “What do I get”, tan o más contagioso que el anterior. Este tema ya llevaba la firma en solitario de Pete Shelley.

Su primer LP fue “Another music in a different kitchen” (1978), un fenomenal debut (número 15 en el Reino Unido) producido por Martin Rushent (ingeniero del “Electric Warrior” de T. Rex) con temas como “Fast Cars” o la gloriosa “I don’t mind”, puro ejemplo de gran punk-pop.

El mismo año publicaron “Love bites” (1978), otro magnífico LP (número 13) con piezas indelebles como “Just lust”, “Real World”, “Late for the train” o “Ever fallen in love”, tema versionado años después por Fine Young Cannibals.

“A different kind of tension” (1979), disco (número 26) con canciones como “Paradise”, “Sitting round at home” o “You say you don’t love me”, y el imprescindible recopilatorio de singles “Singles going steady” (1979), hicieron de los Buzzcocks una de las grandes bandas del momento en Inglaterra.

Sin embargo conflictos con EMI llevaron al grupo a una ruptura inesperada en marzo de 1981 cuando ya habían entregado las demos de su cuarto LP.

Después de varias incursiones en solitario, Pete Shelley, Steve Diggle, Steve Garvey y John Maher decidieron volver a unirse en 1989. Un tiempo después Garvey y John Maher dejarían el proyecto siendo reemplazados por el bajista Tony Barber y el batería Phil Barker, quienes tocarían junto a Shelley y Diggle en el LP “Trade test transmission” (1993), disco editado en Castle Communications con producción de Ralph P. Ruppert.

Tres años después apareció “All set” (1996), disco producido por Neil King, ingeniero de los Green Day, discípulos sonoros de los Buzzcocks.
“Modern” (1999) y “Buzzcocks” (2003) son sus dos últimos LPs en estudio.

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Junto a Oasis, el grupo Blur fue uno de los nombres más populares del brit-pop de los años 90, término acuñado por la inefable prensa británica, muy suya ella, para englobar a bandas que retomaban las pautas compositivas más melódicas y guitarreras de las bandas inglesas más conocidas de los años 60, como los Beatles, los Who, los Small Faces, los Rolling Stones o los Kinks, que previamente ya habían recogido, en especial los sonidos más psicodélicos del período, otro de los ascendientes de Blur, especialmente en sus inicios, como son los Stone Roses o Happy Mondays.
También en su música se apreciarán ecos de Madness, XTC, David Bowie, los Jam, los Smiths, Sonic Youth o Pavement.

A diferencia del conjunto liderado por los hermanos Gallagher, iterativa hasta decir basta aunque con un apreciable talento para la creación melódica, la música de Blur resulta mucho más variada, imaginativa y creativa, perviviendo en su disposición sónica pop-rock de recovecos psicodélicos, noise, art, lo-fi o dance, textos de cierta causticidad e ironía en su comentario social.
La banda está formada por el cantante, teclista y frontman Damon Albarn (nacido el 23 de marzo de 1968), el guitarrista Graham Coxon (nacido el 12 de marzo de 1969), el bajista Alex James y el batería Dave Rowntree. El cuarteto comenzó su andadura a finales de los años 80 bajo el nombre de The Circus, apelativo que cambiarían en breve a Seymour.
Albarn, que había crecido en un ambiente musical, aprendiendo a tocar varios instrumentos en su infancia, como el piano o el violín, previamente había estudiado interpretación.

Tras actuar en vivo por varios locales londinenses Seymour consiguieron firmar un contrato con Food Records para grabar sus primeras canciones. Fue en ese momento cuando cambiaron de nombre, a instancia de Dave Balfe y Andy Ross, los dueños de la compañía discográfica.
“Leisure” (1991) fue su álbum debut, en el cual se incluían sus singles “She’s so high” (número 48 en el Reino Unido), “There’s no other way” (número 8) y “Bang!” (número 24), en un disco producido por Stephen Street (productor e ingeniero de los Smiths, otra de las referencias de Blur) bastante influenciado por los grupos de Manchester Stone Roses o Happy Mondays, en el cual se combinaba un aceptable trato melódico con prominentes sonidos guitarreros y preponderancia de atmósferas lisérgicas.
Se trata de un álbum con aciertos parciales que presagiaba mejores trabajos venideros.

Tras “Leisure” Blur publicaron el single “Pop Scene” (número 32), que marca un antes y un después en su carrera, y uno de sus LPs más destacados, “Modern life is rubbish” (1993), un gran y subestimado disco, producido de nuevo por Street tras desecharse una colaboración con el miembro de XTC Andy Partridge, en el cual las letras comenzaban a tener mayor enjundia y sentido irónico, las melodías y estructuras manifestaba talento para la labor compositiva, la instrumentación se enriquece notablemente, y el sonido comenzaba a aposentarse, sin perder un criterio propio, en los grupos de los años 60, en especial los Kinks, los Who o los Beatles.
En el álbum (número 15 en Inglaterra), una de las cumbres de su carrera, aparecían los singles “For tomorrow” (número 28), “Chemical World” (número 28) y “Sunday Sunday” (número 26).

Con “Parklife” (1994), otro magnífico y ecléctico disco (pop de guitarras, indie rock, psicodelia, ambientes circenses, disco, folk-rock, new wave …), brillante en melodías, atmósferas, arreglos y producción, Blur alcanzó la fama en Europa (número 1 en Gran Bretaña) gracias a singles como “Parklife” (número 10), “Girls & Boys” (número 5), “End of a century” (número 9) o “To the end” (número 16), siendo las mejores canciones del disco otras piezas como “Trouble in the message centre”, “Badhead”, “London loves” o “Magic America”.
De nuevo Damon Albarn se mostraba perspicaz en las letras, ganando comparaciones entre la prensa inglesa con el mismísimo Ray Davies. Y es que los Kinks y David Bowie eran en este período una de las bandas faro del grupo Blur.
Su herencia mod fue objeto de tributo con la aparición de Phil Daniels, el protagonista de “Quadrophenia”, en el videoclip de “Parklife”.

Mientras en Europa Blur alcanzaban el éxito, en los Estados Unidos su música pasaba bastante desapercibida. En esta etapa, mediados de los años 90, surgieron a su estela un buen número de grupos que recogían características similares, en especial ascendencias sonoras. Entre ellos bandas como Oasis, con quienes rivalizaron para alcanzar el mayor prestigio del movimiento a nivel popular.
A diferencia de Blur, la banda liderada por Liam y Noel Gallagher, sí logró hacerse notar en el país que vio nacer el rock, especialmente tras la publicación de “(What’s the story) Morning Glory?” y temas bien construidos como “Wonderwall”.
Este hecho los elevó hasta la cima mundial, siendo celebrados como la nueva salvación del rock’n’roll. Al final se quedaron en un grupo derivativo capaz de ofertar más o menos buenos discos de clara inspiración Beatles.
Por su parte Blur seguía cosechando triunfos comerciales en Gran Bretaña, como el LP “The Great Escape” (1995), un disco (número 1) que incluía los temas “Country House” (número 1), “The Universal” (número 5), “Stereotypes” (número 7) y “Charmless Man” (número 5). De nuevo excelentemente arreglado y producido, con una gradación más cetrina que el previo, el álbum no alcanza la categoría de “Modern Life is Rubbish” y “Parklife”, sus dos mejores obras, pero forma parte de una interesante trilogía dentro del rock inglés de los 90, subestimada por lo general por cafres que no han escuchado jamás un disco completo de la banda.

Si después de “Leisure” se produjo una reconducción del sonido del grupo, tras “The Great Escape” se llevará a cabo otra. Los sonidos de Bowie y la Invasión Británica, en especial la de Ray Davies y los Kinks, serán ensanchados con otras influencias, las de bandas más contemporáneas de Blur como Pavement o Sonic Youth. Es decir, la música pop-rock independiente estadounidense y los sonidos lo-fi.
Después del directo “Live at The Budokan” (1996), se publica “Blur” (1997), que marca el inicio de esta etapa, más pretenciosa y probablemente impulsada por Coxon, la pieza clave del grupo junto a Damon Albarn.
Con el single “Beetlebum” vuelven al número 1 en singles en su país, mientras que la explosiva “Song 2” llega al puesto 2 y logra por primera vez entrar con notoriedad en las listas americanas. “On your own” (número 5) y “M.O.R.” (número 15) son otros sencillos de un disco más experimental, ruidista y agresivo que sus previos trabajos.

Tras “Blur” Graham Coxon grabó su primer disco en solitario “Sky is too high” (1998).
Otro directo llegó con “Live in Holland” (1998) antes de aparecer “13” (1999), que prosiguió con similares derroteros sónicos, con enfoques eclécticos, texturas trabajadas y collages sónicos, a su anterior trabajo, ahora con producción de William Orbit, ex miembro de Torch Song y Spill.
El disco incluía singles como “Tender” (número 2), “Coffe & TV” (número 11) y “No distance left to run” (número 14).
En el año 2000 Damon crea Gorillaz, un proyecto de hip hop que debuta un año después con un disco grande homónimo, “Gorillaz” (2001). Coxon proseguiría su carrera en solitario con títulos como “Golden D” (2000), “Crow sit on blood tree” (2001) o “The Kiss of morning” (2002).
El último trabajo de Blur, con la pérdida del guitarrista Graham Coxon tras fricciones con Albarn, es “Think Thank” (2003).
Producido de nuevo por Orbit, el álbum es uno de sus trabajos menos satisfactorios, autocomplaciente, blando y desenfocado, con algún acierto atmosférico y singles como “Out of time” (número 5), “Crazy beat” (número 18) o “Good song” (número 22).

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Uno de los grandes genios musicales del siglo XX y una de las figuras fundamentales para el desarrollo sonoro y lírico de géneros tan diversos como el folk, el blues, country, rock o pop.

Su capacidad poética, desplegada desde notorias variantes descriptivas, que impregna una introspección personal y una mirada incisiva a la sociedad que le rodea, ha influenciado sobremanera a todo tipo de generaciones de artistas, deudores de un hombre esencial para entender el tránsito de la música moderna desde una hirviente adolescencia hasta una reflexiva y consciente madurez.

Robert Allen Zimmerman nació el 24 de mayo de 1941 en la localidad de Duluth, Minnesotta (Estados Unidos), pero a temprana edad se mudaría a Hibbing, ciudad localizada en su mismo estado de nacimiento. En su temprana adolescencia empezaría a aficionarse a la música folk, blues, rock’n’roll y country, imitando a sus maestros mientras sus padres atendían la ferretería familiar.
En el instituto, Bob comenzó a tocar la guitarra y pronto formaría un grupo llamado The Golden Chords, en donde principalmente interpretaba rock’n’roll al estilo Little Richard, su músico de rock favorito.

Cuando se trasladó a la Universidad de Minnesotta, comenzó a expandir su pasión por los estilos tradicionales de la música americana, y creció su devoción por gente como Woody Guthrie (a quien conoció en sus últimos días), Hank Williams o Leadbelly y adoptando el apellido Dylan, en homenaje a uno de sus poetas preferidos, Dylan Thomas, comenzó a cantar folk, estilo que a comienzos de los años 60 interpretaría con su singular voz y su peculiar fraseo en los locales neoyorquinos del Greenwich Village, tras aburrirse del academicismo universitario y abandonar sus estudios de arte.
Con anterioridad había adoptado, tras contemplar al bluesman Jesse Fuller en Denver, el soporte para la armónica, que le permitía tocar la guitarra al mismo tiempo que el citado instrumento de viento. En 1961 consigue firmar un contrato discográfico con Columbia y publicar su primer Lp titulado simplemente “Bob Dylan” (1962), trabajo repleto de versiones de blues y folk producido por John Hammond Jr. que incluía estupendos temas propios como “Talkin’ New York” o “Song to Woody”.

Ese mismo año, Dylan comenzó a trabajar en su segundo álbum grande que ya iba a ser proveído con profusión por su talento en la escritura con temas tan clásicos como “Blowin’ in the wind” (versionado con gran éxito por Peter, Paul & Mary), “Masters of war”, “Don’t think twice, it’s all right”, “I shall be free”, “Girl from the north country” o “A hard rain’s a-gonna fall”, todos ellos contenidos en su primera gran obra “The Freewheelin’ Bob Dylan” (1963), con una foto en la portada del compositor y su novia (por esos momentos) Suze Rotolo, el disco contenía momentos de acerada crítica social sin perder cortes de tono irónico y amoroso.
En 1964 y tras desechar su manager Albert Grossman algunos temas (“Mixed up confusion”) de tendencias más rockeras, publicó “The times they are a-changin'” (1964), álbum que proseguía su senda político-social con temas como el single homónimo, “With God on our side”, ” The lonesome death of Hattie Carroll” o “Boots of spanish leather”.

Otro magistral disco grande titulado “Another side of Bob Dylan”, en donde incorporaba materias de mayor calado sentimental y elementos de mayor complejidad lírica de elevado talente simbolista, influenciado por el poeta francés Arthur Rimbaud.
Las mejores canciones de este Lp producidas por Tom Wilson son “All I really want to do”, “Spanish Harlem Incident”, “It ain’t me babe”, “Chimes of freedom”, “I don’t believe you” o “My back pages”, temas versionados hasta la saciedad por diferentes grupos y solistas, incluida Joan Baez que se convertiría en amante y principal fan del cantautor.
La relación duraría poco y Dylan contraería su primer matrimonio en 1964 con la modelo Sara Lowndes, de quien se divorciaría en 1977.

En 1965 electrificaría su sonido tras admirar las posibilidades expansivas de la música rock y pop en el folk con la versión realizada por los Byrds de su “Mr. Tambourine man” y por la soberbia adaptación de los Animals con “House of the rising sun”, siendo rechazado cruelmente por los más acérrimos seguidores del folk, que lo abuchearon cuando apareció en el Festival de folk de Newport con su guitarra eléctrica y el grupo The Paul Butterfield Blues Band. El folk-rock fue adoptado por Dylan en su disco “Bringing it all back home”, pieza clave de su discografia con canciones impregnadas de imaginería y con tematicas eclécticas de connotaciones surrealistas en piezas como “Subterranean Homesick blues”, “Maggie’ farm”, “She belongs to me”, “Love minus zero”, “Bob Dylan’s 115th dream”, “Gates of Eden”, “It’s alright, ma, I’m only bleeding”, “It’s all over now, baby blue” o la propia “Mr. Tambourine man”.

El tránsito al campo eléctrico y abrazo de tendencias más blues, R&B y trazos rock se materializó totalmente en dos trabajos esenciales de su extensa carrera: “Highway 61 revisited” (1965) y “Blonde on blonde” (1966), dos obras maestras que prolongaban su talento lírico y musical con clásicos de la talla de “Like a Rolling Stone” (su sencillo más exitoso comercialmente hablando, alcanzando el puesto número 2), “Rainy day women #12 & 35″, “Visions of Johanna”, “I want you” o “Just like a woman”, temas (con el single “Positively 4th Street”) en los cuales colaboró gente como Michael Bloomfield, Harvey Brooks, Al Kooper y los miembros de The Band, formación canadiense conocida hasta ese momento como The Hawks (acompañaban al rockero Ronnie Hawkins) que se convertiría en su grupo de acompañamiento en directo y con quienes giraría por el Reino Unido en 1966, siendo acusado de traidor de nuevo a la causa folk por sus seguidores británicos.
Esta gira fue recogida por las cámaras de D. A. Pennebaker en su documental “Eat the document”.

La carrera de Bob Dylan alcanzaría en esos momentos su mayor penetración popular, ya que junto al merecido éxito de la crítica y la admiración de sus compañeros de profesión, sus discos grandes y sus sencillos cosecharían importantes resultados en ventas.
En pleno auge profesional un grave accidente de motocicleta acaecido en junio de 1966 en Bearsville, estado de Nueva York, pudo terminar trágicamente con su exitosa trayectoria.

Por fortuna no sucedió así, aunque tras este excepcional período de inspiración compositiva, Bob Dylan se refugió durante un tiempo en su familia y en su hogar, determinado incluso a abandonar el negocio musical.
Su encuentro en una casa llamada Big Pink con sus compañeros The Hawks le estimuló de nuevo para grabar multitud de temas procedentes de la música más enraizadamente americana, el resultado fue el disco “The Basement Tapes”, que no sería publicado hasta 1975, aunque corrieron desde ese mismo instante multitud de copias piratas de las grabaciones entre Dylan y el grupo de Robbie Robertson.
A finales del 67 publicarían el disco “John Wesley Harding” (1967), un álbum repleto de country que se encontraba al margen de las tendencias psicodélicas de la época (que le traían al fresco) y que desplegaba una menor complejidad en sus letras que trabajos pretéritos, retomando el gusto de Dylan por la música tradicional.

El álbum fue todo un éxito, alcanzando el número 1 en las listas británicas, gracias a temas como “All along the watchtower”, “Dear Landlord” o “I dreamed I saw St. Augustine”.
El country continuó con “Nashville Skyline” (1969), disco en el que aparecía Johnny Cash y que contenía su gran canción “Lay lady lay”, uno de los temas más bellos de toda su carrera.
El comienzo de la década de los 70 no resultó positivo para Dylan, ya que su complaciente disco “Self Portrait” (1970) resultó mal recibido por la crítica, todo lo contrario que “New Morning” (1970), álbum que recuperaba para bien los buenos procederes del cantautor de Minnesotta.

En esa época diversificó sus tareas artísticas, publicando el libro “Tarántula” y apareciendo como actor al lado de Kris Kristofferson y James Coburn en el western de Sam Peckinpah “Pat Garret y Billy The Kid” (1973), para el que compuso la banda sonora, disco en el cual se encontraba el famoso sencillo “Knockin’ on heaven’s door”. También apareció en vivo cantando en el Concierto para Bangladesh, organizado por el beatle George Harrison.
Tras firmar con David Geffen y después de publicar en Asylum Records el innecesario “Dylan” (1973), un disco lleno de versiones, en la mitad del decenio Bob Dylan publicó una serie de meritorios discos comenzados con “Planet Waves” (1975), trabajo en el que volvía a colaborar con The Band y que le llevaría a puestos muy altos en las listas de ventas.

Posteriormente llegarían el directo “Before the flood” (1974) y el esencial “Blood on the tracks” (1975), un Lp grabado para Columbia lleno de amargura personal que estaba marcado por el comienzo del traumático divorcio de Dylan con su esposa Sara. Este gran disco con temas como “Tangled up in blue”, “Idiot wind”, “Meet me in the morning” o “If you see her, say hello”, le llevaría directamente al número 1 en ventas.
Más tarde comenzaría una larga gira bajo el nombre de Rolling Thunder Revue, en la que Dylan se encontraba acompañado por gente como Joan Baez, Roger McGuinn, Mick Ronson o el poeta Allen Ginsberg.
Parte de sus actuaciones fueron recogidas en el album directo “Hard Rain” (1976).

Ese mismo año publicó un notable disco titulado “Desire” (1976), que incluía la canción “Hurricane”, homenaje al boxeador Rubin “Hurricane” Carter, injustamente detenido acusado de un asesinato que no había cometido. El Lp volvió a alcanzar el número 1.
En la parte final de los 70 y comienzos de los 80, Dylan publicaría varios discos de mediana calidad como “Street legal” (1978), “Slow train coming” (1979) -con la guitarra de Mark Knopfler- “Saved” (1980) y “Sot of love” (1981), estos tres últimos trabajos marcados por su conversión al cristianismo y temas religiosos.
Los bamboleos espiriturales de Bob Dylan le llevaron a dejar sus ideales cristianos y adoptar en 1983 el judaismo, justo antes de la publicación de “Infidels” (1983), trabajo producido al alimón con Knopfler y en el que aparecía el ex Rolling Stone Mick Taylor. En 1986 contrajo matrimonio con Carolyn Y. Dennis, de quien terminaría separándose en 1992.

Los restantes discos de Dylan en los 80 fueron los directos “Real live” (1984) y “Dylan & Dead” (1989) y los irregulares trabajos en estudio “Empire burlesque” (1985), “Knocked out loaded” (1986), “Down on the groove” (1988) y “Oh mercy” (1989).
Por esta época giró con Tom Petty & The Heartbreakers y The Grateful Dead, además de grabar dos Lps con los Travelling Willburys.
En su última etapa continuó trabajando con bastante regularidad y tras discos bastante prescindibles con buenos temas como “Under the red sky” (1990), “Good as I been to you” (1991), “World gone wrong” (1993) o el directo grabado para la MTV “Umplugged” (1995) nos regaló dos excelentes muestras de un talento inagotable al tiempo como “Time out of mind” (1997) y “Love and Theft” (2001).

“Modern Times” (2006) y “Together Through Life” (2009) son sus últimos discos.

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Tubeway Army fué una banda de Punk, New Wave y Synthpop inglesa formada en Londres a finales de los años setentas, que se recuerda por haber sido el grupo musical liderado por Gary Numan, y donde él inició su carrera musical. A pesar de su corta duración (1977-1979), sentó las bases de la luego carrera solista de Numan. Orígen Gary Webb (como era conocido Gary Numan antes de ser famoso) tenía distintos y simples trabajos y vivía en la casa de sus padres. Al mismo tiempo lideraba la banda Mean Street, cuya canción “Bunch of Stiffs” había sido grabada para un compilado en vivo llamado “Live At The Vortex” (que se vende actualmente en formato CD); era la época punk y Webb era un jóven londinense de 19 años. Al dejar esta banda, audicionó para una banda llamada The Lasers, adonde ingresa y conoce al bajista Paul Gardiner. Luego, al lado de éste, abandona la banda y forma Tubeway Army, junto con su tío Jess Lidyard a la batería.

Ambicioso por la fama y el reconocimiento, Webb y su banda daban diferentes conciertos en la escena punk londinense; otro suceso importante sería firmar con el sello independiente Beggars Banquet; por ese entonces cada miembro del trío se identificaba en el mundo musical con otros nombres: Webb se denominaría Valerian, Gardiner sería Scarlett y Lidyard sería Rael. Así, para la primera mitad del año 1978 Tubeway Army sacaría 2 sencillos de estilo punk: “That’s Too Bad”/”Oh! Didn’t I Say” y “Bombers”/”Blue Eyes”/”OD Receiver”, los cuales fallaron en ser clasificados en el chart.

El 14 de Noviembre de 1978 sale a los mercados el álbum debut homónimo de la banda, el cual estaba basado en guitarra, bajo y batería y, en algo, al sintetizador, que fue usado en un modelo Minimoog; el disco, de tapa azulada en la primera edición y luego blanca con el dibujo del rostro de Numan en 1979; también tuvo estilos diferentes, como el hard rock, new wave y punk rock. El LP llegó al puesto 14 del chart británico de los álbumes. Recientemente Webb ya había adoptado el nombre de Gary Numan. Pero por ese tiempo Tubeway Army había decidido no hacer más conciertos debido a la ola de violencia en los conciertos de punk en Londres (y también del resto de Inglaterra).

A comienzos de 1979, Tubeway Army entró a los estudios de grabación, ya con fines de grabar lo que sería el primer álbum hecho a base de mucho uso de sintetizador: Replicas. De éste período se sacarían dos sencillos: “Down In The Park”, que no llegó a tan buen lugar en los puestos del ranking, y “Are Friends Electric?”, el cual si lo hizo. Para éste último sencillo, también la banda se promocionó con una aparición en el Old Grey Whistle Test y Top Of The Pops. “Are Friends Electric?” ocupó el puesto 1 en Gran Bretaña por 4 semanas; también el álbum logró puestos altos. Para las dichas apariciones en televisión, Numan contactó con músicos adicionales para integrar la banda, como Billy Currie de Ultravox – grupo por el que Numan sentía gran admiración e influencia en su carrera -, Chris Payne, Ced Sharpley del grupo de rock progresivo Druid y Trevor Grant.

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Cimentados en el blues-rock e influenciados por grupos como Cream, Jimi Hendrix Experience o Blue Cheer, la banda británica Black Sabbath es uno de los nombres fundamentales en la configuración del heavy metal, con su aceración sónica, iteración en sus esencias rítmicas y basamento temático en universos tétricos y místico-satánicos.
Surgidos en 1967 en la ciudad inglesa de Birmingham, John Michael “Ozzy” Osbourne (nacido el 3 de diciembre de 1948), el guitarrista Tony Iommi (nacido el 19 de febrero de 1948), el bajista y letrista Terry “Geezer” Butler (nacido el 17 de julio de 1949) y el batería Bill Ward (nacido el 5 de mayo de 1948) comenzaron su andadura musical bajo el nombre inicial de Polka Tulk, rebautizándose poco tiempo después como Earth, apelativo con el que patearon un buen número de locales en su país y en el continente, interpretando sus primeras muestras ubicadas en patrones clásicos del blues-rock.
En 1969, para evitar problemas legales con otra formación del mismo nombre y por indicación de su representante Jim Simpson, Earth se convirtió en Black Sabbath, un nombre que ejemplificaba a la perfección su acercamiento a materias imbuidas de magia, fantasía y ocultismo.

La génesis de este nuevo apelativo tiene diversos orígenes según varias fuentes, derivado de un título dado en Inglaterra a la película de terror de Mario Bava “Las tres caras del miedo” (1963) o emanado de la canción homónima escrita por Geezer Butler.
Firmaron con Fontana y grabaron el sencillo “Evil Woman/Wicked World”, que pasaría desapercibido para el gran público, todo lo contrario que su Lp debut, producido por Rodger Bain. “Black Sabbath” (1970) mostraba desde su lúgubre portada el soporte temático de su pétrea y atmosférica sonoridad, que nos regalaba piezas maestras como “The Wizard”,”N.I.B.” o el título homónimo.

l disco tuvo una excelente acogida comercial a pesar de las malas críticas recibidas, llegando al puesto número 8 en listas británicas.
“Paranoid” (1970), su segundo album, alcanzaría directamente el número 1, gracias a soberbios temas como “Iron Man”, “War Pigs” o el propio “Paranoid”. Se trata de uno de sus mejores discos de la banda y un Lp clave en el desarrollo del heavy metal, al igual que “Master of reality” (1971), ambos caracterizados por los fornidos riffs de Iommi, la aviesa vocalidad de Ozzy y la vinculación oscurantista de Butler en sus trabajos líricos con los textos de Dennis Wheatley.

“Master of reality”, Lp de mayor diversidad sonora que contenía canciones como “Sweet Leaf”, “Children of the Grave” o “Into the void”, no logró subir a lo más alto de las listas comerciales como su predecesor, pero proseguiría cosechando excelentes ventas, alcanzando el puesto número 4.
En “Vol. 4″ (1972) intentaron ensanchar su sonoridad, inclinándose hacia unas tendencias cercanas al rock-progresivo, incluyendo temas importantes de la banda como “Changes”, “Supernaut”, “Wheels of confution” o “Snow Blind”.
Con “Sabbath Bloddy Sabbath” (1973) el grupo, ahora representado por Patrick Meeham y en pleitos legales con Simpson, consiguió otro éxito gracias a la canción que da título al disco .

Los litigios con su primer manager provocaron una ausencia temporal de los estudios de grabación de dos años, regresando con la representación de Don Arden y el disco “Sabotage” (1975), album que mostró a Black Sabbath procurando propagar su oferta heavy con retazos progresivos, construyendo uno de sus trabajos más recordados, a pesar de la controversia que provocó entre sus seguidores.
La publicación de un recopilatorio y los Lps “Technical Ecstasy” (1977) y “Never say die” (1978), discos menos satisfactorios que sus primeras obras, incitaron la marcha de su carismático cantante Ozzy Osbourne, quien emprendería una irregular carrera en solitario que incluía la representación de su esposa Sharon.
Su trabajo debut sería el estupendo “Blizzard of Ozz” (1980). Su reemplazo antes de grabar “Heaven and hell” sería Ronnie James Dio (ex miembro de Elf y Rainbow).
“Heaven and hell” (1980), un disco producido por Martin Birch, revitalizaría la música de la banda gracias a temas como “Neon Knights”, “Lonely is the word”, y por supuesto, “Heaven and hell”. La llegada de Dio pareció insuflar a Black Sabbath nuevo brío y energía, pero su segundo Lp con el grupo y primero con el nuevo batería Vinnie Apice, “Mob Rules” (1981), supuso un decepción para los incondicionales de la banda.
La formación de Black Sabbath se vio inmersa a partir de ese momento en un continuo ir y venir de miembros. Los primeros en marcharse fueron los últimos en llegar, Dio y Apice dejarían su sitio a Ian Gillan y a Bill Ward, que retornó para grabar “Born Again” (1983), un flojo trabajo que provocó de nuevo la salida de varios de sus componentes, permaneciendo únicamente como miembro original el guitarrista Tony Iommi.
Gente como Glenn Hughes, Tony Martin, Bev Bevan, Eric Singer, Dave Spitz, Geoff Nichols, Cozy Powell, Terry Chimes o Bobby Rondinelli ingresaron en la formación a lo largo de la década de los 80 y 90, dejando en el currículum de Black Sabbath irregulares discos en los que se banalizaba su sonido metalero, destacando discos como “The eternal idol” (1987) o “Headless Cross” (1989).
Reuniones recientes y giras mundiales son puntos de encuentro para la enorme cantidad de seguidores y admiradores de este grupo histórico, esencial y legendario.

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Artista islandesa ante la que es imposible permanecer indiferente, incitante en un afán experimental con dance-pop vanguardista, ritmos electrónicos de club/dance y disposiciones heterogéneas de jazz, ambient o funk, este último tan vinculado al ritmo y los sonidos de baile, esencia de la música de Bjork, apellidada Gudmundsdóttir y nacida en Reykjavik, Islandia, el 21 de noviembre de 1965.
Con pocos años y gracias a la influencia de su padrastro, que era músico, Bjork comenzó a practicar música clásica, en especial piano y flauta, y a interpretar versiones de gente tan dispar como los Beatles o Tina Charles, siendo el primer tema cantado por Bjork que sonó en la radio islandesa una versión del clásico de la música disco “I love to love”.

A los once años, y gracias al single citado, la joven Bjork logró ver publicado su primer Lp, “Bjork” (1977), un disco aparecido en el sello local Falkinn con una portada muy oriental y estupendas ventas en Islandia.

Básicamente era un conjunto de inocentes temas de carácter infantil con algunas versiones adaptadas al islandés, como el “Fool on the hill” (“Alfur Út Úr Hól”) de los Beatles o el “Your kiss is sweet” (“Búkolla”) de Stevie Wonder.

En su temprana adolescencia la cantante y compositora islandesa abrazaría las posturas punk, formando parte a finales de los años 70 y comienzos de los 80 de grupos como Spit and Snot, Exodus y Jam 80.
En 1982 se integró en una banda punk-pop llamada Tappy Tikarrass, con quien grabó el Lp “Miranda” (1983) en el sello Gramm.

Después de Tappy Tikarras y el mismo año de la aparición de “Miranda” Bjork formaría el grupo KUKL, en donde comenzó a apostar por la experimentación con retazos góticos, pop, rock y jazz. En 1986 varios componentes de KUKL crearían The Sugarcubes, una de las bandas más importantes de Islandia que traspasaría fronteras y daría a conocer por primera vez a Bjork a nivel internacional. Uno de sus guitarristas era Thor Eldon, con quien contrajo matrimonio en 1986, el mismo año que tuvieron a su hijo Sindri.
El enlace matrimonial duraría poco y a finales de la década Bjork ya estaba manteniendo una relación con Oskar Jonasson, el director de los videoclips del grupo.

Life too good” (1988), “Here today, tomorrow next week” (1989) y “Stick around for joy” (1992) fueron Lps que llevaron a la banda al estrellato dentro del pop-rock alternativo.

Tras “Stick around for joy” y grabar el disco “Gling-Gló” (1990) junto al grupo de jazz islandés Gudmundar Ingolfssonar Trio, Bjork penetraría cada vez más en el mundo de la música de clubes, house y dance-pop, en especial tras conocer al productor Nellee Hooper (miembro de Soul II Soul), su principal mentor en la primera etapa de su carrera, no en vano en este tipo de música el trabajo de producción resulta esencial para la creación de ambientes y ritmos.
Por la época de la grabación de su disco “Debut” (1993), Bjork se había asentado en Londres. El álbum fue todo un éxito gracias a su creatividad, su riqueza en cadencias y atmósferas y su óptima expresión vocal, un álbum lúdico, mesmérico y arty con ingenuidad, sensualidad y romanticismo en formas electrónicas, dance-pop, jazz y avant-gardé. “Human behaviour”, “Venus as a boy”, “Come to me”, “Violently happy” o “Big time sensuality” son algunos de sus temas más importantes.

El disco cosechó excelentes críticas, en especial en el Reino Unido, convirtiendo a Bjork en una diva de la música pop experimental, quien por esa época co-escribiría con Madonna su tema “Bedtime stories”.
“Post” (1995), con co-producción de nuevo de Hooper, fue su segundo álbum en solitario (sin contar su disco grabado en 1977), presentado con el estupendo e intenso single “Army of me”, tema con envoltura industrial.
Este trabajo contó también con la participación en la producción, además de Nellee Hooper, de Howie B, Graham Massie y Tricky, con quien Bjork mantuvo una relación sentimental tras haber salido con anterioridad con el disc-jockey Dom T y el director de videoclips Stephane Sednaoui. Posteriormente lo haría con la estrella del jungle Goldie.
Otro nombre importante en la grabación de este disco fue el arreglista Eumir Deodato, veterano artista brasileño que trabajó con Astrud Gilberto, Antonio Carlos Jobim o Frank Sinatra.

Uno de los temas más celebrados del álbum fue una versión del “It’s oh so quiet”, una elegante tonada swing interpretada en los años 40 por Betty Hutton que había sido escrita por Hans Lang y Bert Reisfeld.

En 1996, cuando estaba residiendo en Miami, Bjork recibió un regalito de un fanático seguidor llamado Ricardo López, quien le había mandado una carta bomba con ácido. El objetivo del susodicho no se cumplió y éste, de solamente veintiún años de edad, fue encontrado muerto en su casa tras filmar en video su propio suicidio, rodeado de un sinfín de fotos de la artista islandesa, de la que estaba totalmente obsesionado.

A comienzos de 1997 Bjork publicaría “Telegram” (1997), Lp de remixes de los temas de “Post”, apareciendo en el mes de septiembre del mismo año el disco “Homogenic” (1997), trabajo que Bjork grabó en España (concretamente en El Madroñal), en donde se refugió tras el susto de Miami.
“Homogenic”, con Howie B, Mark Bell, Guy Sigsworth, Markus Dravs y Deodato como principales colaboradores técnicos, volvió a recibir plausibles comentarios entre los aficionados a la música electrónica, experimental y ambiental, con íntimas interpretaciones de apreciable hondura emocional.
El álbum, presentado con el single “Joga”, exhibía una atmósfera más oscura derivada de las agitaciones vividas en el reciente pasado.

En el año 2000 debutó como actriz en “Bailando en la oscuridad”, película dirigida por Lars Von Trier que le valió a Bjork excelentes críticas por su trabajo interpretativo, el primero y último, ya que la cantante islandesa expresó que no volvería a actuar.
“Vespertine” (2001) sería su siguiente entrega tras “Homogenic”, un disco en el que Bjork llevó casi todo el peso de la producción y arreglos, hecho que acrecienta un concepto intimista y minimalista.
“Hidden Place” y “Pagan Poetry”, tema con reminiscencias orientales, fueron los singles del álbum.

Dos años después Bjork, quien contrajo su segundo matrimonio con el artista estadounidense Matthew Barney, publicaría un disco recopilatorio, “Greatest Hits” (2003).
Posteriormente retornaría al estudio para grabar “Medulla” (2004). Su último disco es “Volta” (2007).

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