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Posts Tagged ‘BRIT POP’

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Junto a Oasis, el grupo Blur fue uno de los nombres más populares del brit-pop de los años 90, término acuñado por la inefable prensa británica, muy suya ella, para englobar a bandas que retomaban las pautas compositivas más melódicas y guitarreras de las bandas inglesas más conocidas de los años 60, como los Beatles, los Who, los Small Faces, los Rolling Stones o los Kinks, que previamente ya habían recogido, en especial los sonidos más psicodélicos del período, otro de los ascendientes de Blur, especialmente en sus inicios, como son los Stone Roses o Happy Mondays.
También en su música se apreciarán ecos de Madness, XTC, David Bowie, los Jam, los Smiths, Sonic Youth o Pavement.

A diferencia del conjunto liderado por los hermanos Gallagher, iterativa hasta decir basta aunque con un apreciable talento para la creación melódica, la música de Blur resulta mucho más variada, imaginativa y creativa, perviviendo en su disposición sónica pop-rock de recovecos psicodélicos, noise, art, lo-fi o dance, textos de cierta causticidad e ironía en su comentario social.
La banda está formada por el cantante, teclista y frontman Damon Albarn (nacido el 23 de marzo de 1968), el guitarrista Graham Coxon (nacido el 12 de marzo de 1969), el bajista Alex James y el batería Dave Rowntree. El cuarteto comenzó su andadura a finales de los años 80 bajo el nombre de The Circus, apelativo que cambiarían en breve a Seymour.
Albarn, que había crecido en un ambiente musical, aprendiendo a tocar varios instrumentos en su infancia, como el piano o el violín, previamente había estudiado interpretación.

Tras actuar en vivo por varios locales londinenses Seymour consiguieron firmar un contrato con Food Records para grabar sus primeras canciones. Fue en ese momento cuando cambiaron de nombre, a instancia de Dave Balfe y Andy Ross, los dueños de la compañía discográfica.
“Leisure” (1991) fue su álbum debut, en el cual se incluían sus singles “She’s so high” (número 48 en el Reino Unido), “There’s no other way” (número 8) y “Bang!” (número 24), en un disco producido por Stephen Street (productor e ingeniero de los Smiths, otra de las referencias de Blur) bastante influenciado por los grupos de Manchester Stone Roses o Happy Mondays, en el cual se combinaba un aceptable trato melódico con prominentes sonidos guitarreros y preponderancia de atmósferas lisérgicas.
Se trata de un álbum con aciertos parciales que presagiaba mejores trabajos venideros.

Tras “Leisure” Blur publicaron el single “Pop Scene” (número 32), que marca un antes y un después en su carrera, y uno de sus LPs más destacados, “Modern life is rubbish” (1993), un gran y subestimado disco, producido de nuevo por Street tras desecharse una colaboración con el miembro de XTC Andy Partridge, en el cual las letras comenzaban a tener mayor enjundia y sentido irónico, las melodías y estructuras manifestaba talento para la labor compositiva, la instrumentación se enriquece notablemente, y el sonido comenzaba a aposentarse, sin perder un criterio propio, en los grupos de los años 60, en especial los Kinks, los Who o los Beatles.
En el álbum (número 15 en Inglaterra), una de las cumbres de su carrera, aparecían los singles “For tomorrow” (número 28), “Chemical World” (número 28) y “Sunday Sunday” (número 26).

Con “Parklife” (1994), otro magnífico y ecléctico disco (pop de guitarras, indie rock, psicodelia, ambientes circenses, disco, folk-rock, new wave …), brillante en melodías, atmósferas, arreglos y producción, Blur alcanzó la fama en Europa (número 1 en Gran Bretaña) gracias a singles como “Parklife” (número 10), “Girls & Boys” (número 5), “End of a century” (número 9) o “To the end” (número 16), siendo las mejores canciones del disco otras piezas como “Trouble in the message centre”, “Badhead”, “London loves” o “Magic America”.
De nuevo Damon Albarn se mostraba perspicaz en las letras, ganando comparaciones entre la prensa inglesa con el mismísimo Ray Davies. Y es que los Kinks y David Bowie eran en este período una de las bandas faro del grupo Blur.
Su herencia mod fue objeto de tributo con la aparición de Phil Daniels, el protagonista de “Quadrophenia”, en el videoclip de “Parklife”.

Mientras en Europa Blur alcanzaban el éxito, en los Estados Unidos su música pasaba bastante desapercibida. En esta etapa, mediados de los años 90, surgieron a su estela un buen número de grupos que recogían características similares, en especial ascendencias sonoras. Entre ellos bandas como Oasis, con quienes rivalizaron para alcanzar el mayor prestigio del movimiento a nivel popular.
A diferencia de Blur, la banda liderada por Liam y Noel Gallagher, sí logró hacerse notar en el país que vio nacer el rock, especialmente tras la publicación de “(What’s the story) Morning Glory?” y temas bien construidos como “Wonderwall”.
Este hecho los elevó hasta la cima mundial, siendo celebrados como la nueva salvación del rock’n’roll. Al final se quedaron en un grupo derivativo capaz de ofertar más o menos buenos discos de clara inspiración Beatles.
Por su parte Blur seguía cosechando triunfos comerciales en Gran Bretaña, como el LP “The Great Escape” (1995), un disco (número 1) que incluía los temas “Country House” (número 1), “The Universal” (número 5), “Stereotypes” (número 7) y “Charmless Man” (número 5). De nuevo excelentemente arreglado y producido, con una gradación más cetrina que el previo, el álbum no alcanza la categoría de “Modern Life is Rubbish” y “Parklife”, sus dos mejores obras, pero forma parte de una interesante trilogía dentro del rock inglés de los 90, subestimada por lo general por cafres que no han escuchado jamás un disco completo de la banda.

Si después de “Leisure” se produjo una reconducción del sonido del grupo, tras “The Great Escape” se llevará a cabo otra. Los sonidos de Bowie y la Invasión Británica, en especial la de Ray Davies y los Kinks, serán ensanchados con otras influencias, las de bandas más contemporáneas de Blur como Pavement o Sonic Youth. Es decir, la música pop-rock independiente estadounidense y los sonidos lo-fi.
Después del directo “Live at The Budokan” (1996), se publica “Blur” (1997), que marca el inicio de esta etapa, más pretenciosa y probablemente impulsada por Coxon, la pieza clave del grupo junto a Damon Albarn.
Con el single “Beetlebum” vuelven al número 1 en singles en su país, mientras que la explosiva “Song 2” llega al puesto 2 y logra por primera vez entrar con notoriedad en las listas americanas. “On your own” (número 5) y “M.O.R.” (número 15) son otros sencillos de un disco más experimental, ruidista y agresivo que sus previos trabajos.

Tras “Blur” Graham Coxon grabó su primer disco en solitario “Sky is too high” (1998).
Otro directo llegó con “Live in Holland” (1998) antes de aparecer “13” (1999), que prosiguió con similares derroteros sónicos, con enfoques eclécticos, texturas trabajadas y collages sónicos, a su anterior trabajo, ahora con producción de William Orbit, ex miembro de Torch Song y Spill.
El disco incluía singles como “Tender” (número 2), “Coffe & TV” (número 11) y “No distance left to run” (número 14).
En el año 2000 Damon crea Gorillaz, un proyecto de hip hop que debuta un año después con un disco grande homónimo, “Gorillaz” (2001). Coxon proseguiría su carrera en solitario con títulos como “Golden D” (2000), “Crow sit on blood tree” (2001) o “The Kiss of morning” (2002).
El último trabajo de Blur, con la pérdida del guitarrista Graham Coxon tras fricciones con Albarn, es “Think Thank” (2003).
Producido de nuevo por Orbit, el álbum es uno de sus trabajos menos satisfactorios, autocomplaciente, blando y desenfocado, con algún acierto atmosférico y singles como “Out of time” (número 5), “Crazy beat” (número 18) o “Good song” (número 22).

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Liderados por Richard Ashcroft, The Verve fueron una de las bandas pioneras en el llamado brit-pop, grupos que recogían en su escritura los sonidos de bandas y solistas británicos de finales de la década de los 60, principios de los 70, en especial los Beatles, Rolling Stones, Pink Floyd o Kinks, y la psicodelia y el dream pop de los Stone Roses, quienes, a su vez, tomaban básicamente los postulados anteriorente citados.

Junto al vocalista Richard Ashcroft (nacido el 11 de septiembre de 1971), The Verve, estaban compuestos por el guitarrista Nick McCabe, el bajista Simon Jones y el batería Peter Salisbury.

En 1989 el grupo inglés dio sus primeros pasos en Wigan. En 1992 adelantaban con dos años el exitoso sonido de Oasis con su primer single, “All in the mind”, tema marcado por texturas lisérgicas, con excelentes guitarras de Nick McCabe, publicado en el sello independiente Hut. En la misma compañía, en el mismo año aparecieron y con un enfoque similar, aparecerían la atmosférica balada “She’s a superstar” y “Gravity Grave”, un mesmérico corte psicodélico con un hipnótico trabajo de Simon Jones acompañando la cautivadora voz de Ashcroft.
En este primer tramo de su carrera, la banda The Verve basaba sus composiciones principalmente en disposiciones psicodélicas, heredadas de la experimentación del pop de la segunda mitad de los 60.
En 1992, en Vernon Yard Records, el grupo también publicó su primer EP, llamado simplemente “The Verve” (1992).

Un año después, en 1993, aparecerían sus siguientes singles en Hut, dos nuevos cortes psicodélicos llamados “Blue”, caótiza pieza de mayor intensidad instrumental con un denso muro sónico, y “Slide away”, otro buen tema que proseguía con sus pautas conocidas con alguna resonancia de los Cure.
“A Storm in Heaven” (1993) fue su primer LP. Un disco publicado en Hut, con diseño de portada de Brian Cannon, el cual estaba producido por el veterano John Leckie, quien llegó a ser ingeniero de sonido de John Lennon, Soft Machine, Mott The Hoople o Pink Floyd.
“A Storm in Heaven” recogía parte de sus singles previos, como “Blue” o “Slide Away”, y temas como “Star Sail”, “Beautiful Mind” o “Make it till Monday”. Disco muy ácido, etéreo, sofisticado y espacial, un álbum de cimiento psicodélico bastante aprovechable.
En 1994 giraron en el Lollapalooza y publicaron en Vernon Yard el disco “No come down” (1994), compuestos por rarezas y tomas desechadas de sus canciones más conocidas hasta el momento.

“This is music” fue su primer single en el año 1995. Sin perder la lisergia primeriza, ésta era ornamentada por guitarras más sucias permaneciendo como fondo un cáotico espacio sónico. En “This is Music” no sabes si son The Verve u Oasis los que están interpretando el tema.
Con la acústica “On your own” tienden ya más hacia el pop bien construido y arreglado y el tono melancólico que les llevaría a la fama con posterioridad. Emplean en la pieza un falsete a lo Mick Jagger en “Emotional Rescue”.
En el tema “History” muestran su sapiencia para los arreglos de cuerda y la apariencia épica en un corte influenciado por John Lennon.
Estas tres canciones aparecieron en su disco grande “A Northern Soul” (1995), otro interesante disco que contaba con la producción de Owen Morris, ingeniero de los Stranglers y productor de Oasis.

Después de este LP el grupo sufrió diversos problemas, varios de ellos derivados del alto consumo de éxtasis durante el proceso de grabación de “A Northern Soul”, que estuvieron a punto de romper la formación.
Finalmente la banda consiguió reunirse, con la incorporación del guitarra y teclista Simon Tong, para grabar su nuevo disco, el estupendo “Urban Hymns” (1997). En este álbum se encontraba la revelación comercial de The Verve, el tema “Bittersweet Symphony”. El éxito principal de esta canción se encontraba en el empleo de unos fenomenales arreglos orquestales realizados en los años 60 por el productor y arreglista Andrew L. Olham sobre la canción de sus pupilos los Rolling Stones en “The Last Time”, tema que había sido la primera cara a en single firmada por Mick Jagger y Keith Richards. “Bittersweet Symphony”, después de su éxito y tras las pertinentes reclamaciones legales, terminaría siendo acreditado a Ashcroft/Jagger/Richards.
El segundo single del LP, producido por Christopher Marc Potter (ingeniero de los Stones y Duran Duran) tenía un título bien significativo, “The Drugs Don’t Work”. La canción, una balada melódica de corte acústico y exquisitos arreglos, alcanzaría el número 1 en el Reino Unido.

Posteriormente aparecerían “Lucky Man”, medio tiempo pop de apreciable estructura melódica y estupendos arreglos, y “Sonnet”, otro magnífico corte pop con características similares al previo en cuanto a riqueza melódica y sofisticado tratamiento instrumental y vocal.
Después de “Urban Hymns” las tensiones entre Nick McCabe y Richard Ashcroft terminaron rompiendo definitivamente The Verve, dando inicio Ashcroft una carrera en solitario con “Alone with everybody” (2000), disco en el cual tocaba la guitarra Peter Salisbury que fue continuado por “Human Conditions” (2002).
Por su parte Nick McCabe produjo y tocó con Neotropic y apareció en discos de Faultline, mientras que Simon Jones y Simon Tong se unieron a John Squire (ex The Stone Roses y Seahorses) para formar The Shining.

En el año 2004 apareció un recopilatorio de singles llamado “This is Music: The Singles 92-98” (2004).

“Forth”( 2008) es el cuarto álbum en estudio de la banda.

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Si algo tuvo de bueno para la música la década de los 90 fue devolver a los primeros puestos de ventas (confluyendo con horrendos nombres que no merecen ni integrar la categoría de música más allá de la promoción extrema en el sector más ignorante de los medios de comunicación, que son casi todos) los sonidos de guitarras y las composiciones cimentadas en el proceder de los grandes maestros de finales de los 60 y comienzos de los 70: Beatles, Stones, Kinks, Neil Young, Byrds, Led Zeppelin o Who.

En Inglaterra, con esa lerda manía de etiquetar todo tipo de sonidos, muchas veces sin ningún tipo de fundamento, esta vuelta a las pautas claves del rock y pop fue conocida como trad-rock o brit-pop.

Surgirían multitud de bandas de apostura clásica, que remedaban en actitudes y sonidos a sus ídolos de antaño, en ocasiones bordeando el patetismo por sus maneras artificiosas.
Generalmente su escritura no recae en un aspecto distintivo y resulta de escasa trascendencia histórica. Ello no es óbice para que sus líderes compositivos, bien amamantados desde su adolescencia en sonidos de calidad, puedan escribir notables discos, con temas bien construidos a nivel melódico, texturas sugestivas en base a una clásica interacción instrumental, voces que denoten emocionalidad y letras que sepan trazar con suficiencia un puntual estado de ánimo. Uno de esos grupos es Travis, banda escocesa surgida a comienzos de los años 90.

Travis, nombre tomado del personaje interpretado por Harry Dean Staton en la película de Wim Wenders “Paris Texas”, está integrado por cuatro estudiantes de arte: el cantante y compositor Francis Healy, el guitarrista Andy Dunlop, el bajista Dougie Payne y el batería Neil Primrose. La banda se formó en 1990 sin la intención de que el proyecto se convertiera en algo profesional.
Cuando vieron que sus composiciones gustaban a los amiguetes y que en los locales en donde actuaban eran bien recibidos, decidieron dar el salto a la capital británica, Londres, en donde, a mediados de década y en su propio sello, denominado Red Telephone, consiguieron grabar el EP “All I wanna do is rock” (1996), un disco que agradó a Andy MacDonald, quien tras dejar Go! Discs formaría la compañía Independiente Records, sello en el cual grabarían sus siguientes trabajos.

Su primer Lp “Good Feeling” (1997), un álbum producido por Steve Lillywhite (U2, Peter Gabriel o Morrissey) tomaba, además de las conocidas influencias pretéritas, sonidos de grupos contemporáneos como Oasis, Ocean Colour Scene o Radiohead. El disco contenía los singles “Tied to the ‘90s”, la balada “More than us”, “Happy” y los previos “All I wanna do is rock” y “U16 Girls”, canciones aceptables aunque no demasiado prominentes que recibieron una estupenda acogida comercial y crítica, con la impresionable prensa inglesa alabando los procederes melódicos y el talento como letrista de Haley.

Temas de mayor enjundia que los singles, con un sonido más rasposo que los siguientes Lps, eran “The line is fine”, “I love you anyways” o “Midsummer Nights Dreamin’”, un corte muy al estilo del primer Tom Petty.

Su segundo disco grande y probablemente el mejor de su carrera sería “The man who” (2000), un trabajo más acabado que su debut, con un mayor enfoque personal y resonancias más íntimas y delicadas. Ahora con una plausible producción de Nigel Godrich (Beck o Radiohead) el álbum presentaba una gradación más reflexiva y una captación atmosférica mejor lograda, que tampoco se salía demasiado del contexto sonoro del momento, ofertando composiciones muy válidas como los singles “Why does it always rain on me?”, espléndida canción acariciada de manera exquisita por arreglos de cuerda, “Driftwood” y “Writing to reach you”, otra de las cumbres del conjunto escocés, que tanto desarrollaba sus propuestas sonoras de manera acústica como eléctrica, reflejadas de manera óptima en sus actuaciones en vivo.

Otro tema destacado de este Lp es la balada “As you are”, de la que bandas como Coldplay tomaron buena nota para sus futuras grabaciones.

Esta sonoridad aquietada, atmosférica y depurada sería prorrogada en “The Invisible Band” (2001), otro disco satisfactorio gracias a temas como “Sing” y “Flowers in the window”, dos maravillosas melodías cimentadas en repiqueteantes banjos y sencillos pero sensibles estribillos. El álbum volvió a ser producido por Godrich.
“12 Memories” (2003), producido por Tchad Blake (Ron Sexsmith o Neil Finn) y Steve Orchard incluye canciones como “Beautiful Occupation”, importante single que criticaba la participación británica en Iraq y confirmaba su talento melódico con asiento en una intrincada telaraña guitarrera, o “Re-Offender”, admirable tema de requerimiento romántico iniciado con una vocalidad cercana al Neil Young más quejoso, algunas de las mejores piezas de esta nueva y válida entrega de la banda de Glasgow.

Sus últimas entregas son “The Boy With No Name” (2007), disco que contiene el single “Closer”, y “Ode To J. Smith” (2008), un álbum con temas como “J. Smith” o “Something Anything”.

Fran Healy debutó como solista con “Wreckorder” (2010), un disco que contaba con colaboraciones de Paul McCartney y Neko Case.

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En el año 2007 se crearon The Rascals, un trío británico con el mismo nombre de un famoso grupo 60’s estadounidense.

Formado por el cantante y guitarrista Miles Kane (miembro también de Last Shadow Puppets), el bajista Joe Edwards y el batería Greg Mighall, sus influencias van del pop garajero, la psicodelia y el surf de los años 60 al glam-rock de Bowie y T. Rex, pasando por el brit pop de Oasis y compañía y los sonidos post-punk de los 70.

El EP “Out Of Dreams” (2007) fue el preludio de su primer álbum, “Rascalize” (2008), en donde se ejemplificaban las influencias anteriormente citadas en cortes como “How Do I End This” o “The Glorified Collector”.

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The Maccabees es un grupo británico de Brighton compuesto en sus orígenes por el cantante Orlando Weeks, los hermanos guitarristas Hugo White y Felix White, el bajista Rupert Jarvis y el batería Robert Dylan Thomas.

Sus principales influencias se encuentran en la new wave y el post-punk de los 70 y 90, además de en el brit-pop de los años 90, con huellas de The Fall, Joy Division, The Jam, The Cure, Smiths o Gang Of Four.

En el año 2004 publican un EP, “You Make Noise, I Make Sandwiches”, un disco que llama la atención de la prensa inglesa, siempre deseosa de lanzar (o forzar) un pelotazo rock internacional.
Tres años después la revista New Musical Express incluye un tema del grupo, “About Your Dress”, en un CD recopilatorio que incluye otros nombres como Arctic Monkeys, Klaxons, The Wombats o Babyshambles.

El mismo año los Maccabbes debutan con “Colour In It” (2007), un disco rutinario revivalista new wave y post-punk que, con producción de Stephen Street, incluía singles como “X-Ray”, “First Love” o “Lachtmere”.

En el año 2008 deja las baquetas Thomas y se une a la formación un nuevo batería llamado Sam Doyle, con quien graban “Wall Of Arms” (2009), un segundo álbum con el single “Love You Better” que cuenta con la colaboración del productor Markus Dravs.

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El cantante y guitarrista Jon Windle, el guitarrista Edward “Maz” Marriott, el bajista Ben Surtees y el batería Dan Fields forman la banda Little Man Tate, conjunto de Sheffield (Inglaterra), denominado como el título original de una película de los años 90 dirigida por Jodie Foster, “El pequeño Tate (Little Man Tate)”.

En el año 2005 comenzaron su andadura manifestando influencias de bandas 60’s, como los Kinks, los Who y los Beatles, de conjuntos punk, como los Clash o Sex Pistols, o de grupos del brit-pop de los 90, como Blur, Pulp u Oasis.
Sus sonidos les equiparan a conjuntos coetáneos como Arctic Monkeys o The Libertines.

Tras la edición de una serie de singles, como “The Agent”. “What? What You Got”, “House Party at Boothy’s”, o “Man I Hate Your Band”, el grupo debutaría en disco grande con un trabajo publicado en V2 Records, “About What You Know” (2007), un álbum producido por Elliot James que incluye temas, además de algunos de los singles citados previamente, como “Sexy in Latin” y “This Must Be Love”.

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