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Posts Tagged ‘POP ROCK’

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Formados en la localidad galesa de Cwmaman, el grupo pop-rock Stereophonics surgió en los años 90 en una época dominada musicalmente por el brit pop de Oasis, el pop rock alternativo de unos Manic Street Preachers que habían dejado atrás sus primeras referencias punk, y el grunge de Nirvana.
Todos esos nombres de fuerte repercusión FM, sin olvidar a los Smiths y el rock clásico de los años 60 y 70, son principales influencias de este trío británico liderado por el cantante, guitarrista y compositor Kelly Jones, quien en sus inicios formó este proyecto junto al bajista Richard Jones y el batería Stuart Cable.

Después de abandonar su primer nombre, Tragic Love Company, los Stereophonics se iniciaron en disco en el año 1996 con el single “Looks Like Chaplin”, una canción que se incluyó en su álbum debut editado en V2 Records, “Word Gets Around” (1997), disco con estampas urbanas en tonos líricos como “Traffic”, “A Thousand Trees” o “Local Boy In The Photograph” que encontró notable resonancia comercial en su país.

Dos años después su sonido derivativo llegó al número 1 en Gran Bretaña con “Performance And Cocktails” (1999), un álbum con singles como “The Bartender And The Thief”, “Just Looking” y “Pick A Part That’s New”.
El mismo año de “Performance And Cocktails” los Stereophonics participaron junto a Tom Jones en su “Reload” interpretando “Mama Told Me Not To Come”, una canción compuesta por Randy Newman.

“Juse Enough Education To Perform” (2001), un álbum presentado con el single “Mr. Writer”, repitió las ingentes ventas del disco previo y mostró esfuerzos por parte de Jones de ampliar texturas y así evadirse un tanto de remedos y formulismos post-grunge.

En el año 2001 colaboraron con Jools Holland, el miembro de Squeeze, en “Small World Big Band”, un álbum en donde tocaron el “Revolution” de los Beatles. Con Holland repitieron en “Small World Big Band Volume 2”, colaborando en la interpretación del “First Time Ever I Saw Your Face”, una canción folk de los años 50 dada a conocer originalmente por Peggy Seeger, hermanastra de Pete Seeger.
Otras versiones que han hecho los Stereophonics son “Don’t Let Me Down” y “I’m Only Sleeping”, ambas de los Beatles, “Angie” de los Rolling Stones, “Sunny Afternoon” de los Kinks, “Who Are You” de los Who o, entre otras, “Positively 4Th Street” de Bob Dylan.

Después de “You Gotta Go There To Come Back”(2003), grabado en un período de tensión emocional dentro del grupo, Stuart Cable decidió dejar el grupo. Su reemplazo fue en principio Steve Gorman, quien había pasado por los Black Crowes, aunque más tarde el que ocupó las baquetas en la siguiente grabación fue el argentino Javier Weyler.

“Language. Sex. Violence. Other?” (2005), un disco con canciones como “Superman”, “Dakota”, “Brother” o “Devil”, fue recibido con disparidad de opiniones, para unos un trabajo redundante sin nada trascendente, para otros su mejor trabajo junto a su debut.

Después del directo “Live From Dakota” (2005) grabaron en estudio el escuchable “Pull The Pin” (2007). El mismo año apareció el primer disco en solitario de Kelly Jones, “Only The Names Have Been Changed” (2007).

Su último trabajo es “Keep Calm And Carry On” (2009), disco en donde el terceto añadió a su formación oficial la presencia del guitarrista Adam Zindani.

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Con espíritu camp-redneck y osadía indie, diluyendo procedencias sonoras del boogie, R&B, rockabilly, swamp pop, funk, surf 60’s o country, e influencias puntuales de la Creedence Clearwater Revival, The B-52’s, Link Wray, Dick Dale o The Cramps, Southern Culture on The Skids son una de las bandas más jubilosas del panorama musical norteamericano y todo un festín sonoro para el amante del rock de raíces estadounidense, con una incisiva y divertida perspectiva lírica.

Aunque sus discos comenzaron a conocerse en los inicios de la década de los 90, el origen de Southern Culture on The Skids (SCOTS) se retrotrae a mediados del decenio anterior, cuando su alma mater, el guitarrista, cantante y compositor Rick Miller, juntara a unos amigos, entre ellos Stan Lewis, para formar un combo en el cual pudiese desarrollar su erudición melómana desde Chapel Hill, en el estado de Carolina del Norte. Publicarían un álbum homónimo que pasó totalmente desapercibido y sus compañeros de viaje desertaron del proyecto.

A finales de los año 80, Miller conoció a la bajista, teclista y cantante Mary Huff y al batería Dave Hartman y el trío grabó el Lp “Too much pork for just one fork” (1991), disco que ya pone de manifiesto su tendencia a centrar buena cantidad de sus temas en referencias gastronómicas y viñetas sureñas de variada índole, empapadas de sentido del humor.

El disco, con sus constantes de rock’n’roll, swamp pop y surf, contiene estupendo temas como “Firefly”, “Voodoo Cadillac” o “Cicada Rock”.

En 1992 apareció “For lovers only” (1992), una notoria colección de temas que incluia cortes como “Nashville Toupee” o “Daddy was a preacher but Mama vas a go-go girl”, cantanda la energía inherente al proceder de Mary Huff, quien comparte tareas de vocalista en el grupo con Rick Miller.

“Ditch Diggin'” (1994), con “Too much pork for just one fork”, el instrumental “Rumours of surf” o el cover de los Louvin Brothers “Great Atomic Power”, consiguió seguir expandiendo su número de fans, convirtiendo a los SCOTS en un grupo de culto gracias a sus fenomenales y vibrantes composiciones y sus excitantes conciertos, con pollo frito, émulos del luchador el Santo y comunión festiva entre la banda y sus fieles seguidores, con gogós espontáneas bailando en el escenario.
En 1996 consiguieron fichar por un sello importante, Geffen, en donde publicaron “Dirt Track Date” (1996), un gran disco que recogía algunos temas de trabajos previos.

A través de sus surcos podemos disfrutar con canciones como la funky “Soul city”, con la frase “it don’t matter if your pants are shiny, if your dick is big or your dick is tiny”, “Fried chicken and gasoline”, tema influenciado por la Creedence, o la sensacional “Camel Walk”.

Su siguiente album para Geffen sería otra obra considerable, “Plastic Seat Sweat” (1997), con gemas como “Banana Puddin”, “Shotgun”, “Earthmover”, “40 miles to Vegas”, “Strangest Ways” o “House of bamboo”.

Los resultados comerciales no fueron los deseables para la gran compañía y SCOTS abandonaron el sello, retornado a su independencia y prosiguiendo su senda de meritorias composiciones de vibrante rock’n’roll.

Tras unos años intentando conseguir un contrato discográfico pudieron publicar en TVT el disco “Liquored up and lacquered down”, que la banda, ampliada por el orondo teclista y guitarra rítmica Chris “Crispy” Bess, grabó en su propio estudio, construido cerca de Chapel Hill.

Era otro magnífico album, significado por interesantes canciones como “Pass the hatchet”, el título homónimo, “Damage Goods”, o la afligida, cantada por Mary, “Just how lonely”.

Con el Lp “Mojo Box” (2004), el grupo volvía a su formato de trío tras la marcha del teclista Chris Bess, y retomaba su característico sonido surf/rock’n’roll/garaje en un nuevo disco repleto de diversión, energía y habilidad instrumental, con animosos ritmos, guitarras afiladas, bajos corpulentos y baterías frenéticas, rastros de los primeros Rolling Stones, el surf instrumental de los 60, los B-52’, el swamp rock de la Creedence Clearwater Revival, los Cramps o el rock de Chuck Berry en cortes muy disfrutables como “Doublewide”, “Soulful Garage”, “69 El Camino” o “Smiley Yeah Yeah Yeah”.

También tienen tiempo para el calypso en “The Sweet Spot” o para mostrarnos su faceta más melódica en “Where is the moon”, una balada country-pop que presenta unas estupendas armonías entre Rick y Mary, rememorando al dueto que formaron en los 70 Gram Parsons y Emmylou Harris.
En el álbum, otra gozosa travesía sónica para los fans del inmutable proceder de los SCOTS, incluyen dos versiones, una de la banda mod Creation (“Biff Bang Pow”) y otra del rockero Jody Reynolds (“Fire of love”).

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Después de romper en 1994 Uncle Tupelo, grupo pop-rock y country-rock interpretado por músicos iniciados en el garage-rock y el punk, se crearon dos derivaciones con sonidos similares, una fue Wilco, con la presencia de Jeff Tweedy y John Stirratt, y la otra Son Volt, un conjunto rock creado en St. Louis con raíces en el rock sureño, el pop, el country-rock y el folk-rock que está liderado por el cantante, compositor y guitarrista Jay Farrar.

Farrar, de escritura poética y melódica con notable calado literario y tonos agridulces y sombríos con influencia de Neil Young, Gram Parsons, Gene Clark o Bob Dylan, estaba acompañado originalmente en su nuevo proyecto por otro miembro de Uncle Tupelo, el batería Mike Heidorn, y en su primera encarnación por el bajista Jim Boquist y el guitarra, intérprete de banjo y violín, hermano del anterior, Dave Boquist.

Contratados por la Warner, Son Volt debutaron en disco grande con “Trace” (1995), un fenomenal álbum que contó con la colaboración en la producción de Brian Paulson y la inclusión de temas como “Drown”, “Windfall” o “Mystifies Me”, una canción escrita por Ron Wood (Birds, Faces, Roling Stones…) que compuso en la época de los New Barbarians.

El disco, con notoria ascendencia de Gram Parsons, podrá gustar tanto a los seguidores de Uncle Tupelo como a los gustosos de las melodías de los Jayhawks.

Dos años después apareció “Straightaways” (1997), otro meritorio trabajo con canciones como “Caryatid Easy” o “Back Into Your World”.
Su tercer y último disco en la Warner fue “Wide Swing Tremelo” (1998), en donde Farrar intentaba ensanchar sus sonidos de raíces.

Son Volt decidieron tomarse un período de descanso después de “Wide Swing Tremelo”, período que aprovechó Farrar para editar varios trabajos como solista, “Sebastopol” (2001) y “Terroir Blues” (2003) en estudio y un par de álbums en directo.

En el año 2004 Jay se unió al guitarrista Brad Rice, al bajista Andrew Duplantis y al batería Dave Bryson para grabar en el sello Transmit Sounds un nuevo disco como Son Volt, “Okeman And The Melody Of Riot” (2005), álbum presentado con el single “Afterglow 61”.

Más tarde aparecieron “The Search” (2007), con la presencia del guitarra Chris Masterson, y “American Central Dust” (2009). En este álbum ya formó parte del teclista Mark Spencer.

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Grupo de pop-rock holandés, cuya significación va mucho más allá de su gran éxito “Venus”, basada en el liderazgo compositivo e instrumental de su guitarrista Robbie Van Leeuwen y en el atractivo de su gran cantante femenina Mariska Veres, una mujer de aguerrida e impetuosa vocalidad, similar a la de Grace Slick.

Van Leeuwen era ya un importante personaje en el mundillo musical holandés, siendo parte primordial del grupo beat The Motions.

Las divergencias con la otra pieza clave de los Motions, el cantante Rudy Bennett, llevó a Robbie a abandonar la formación en 1967 para formar Shocking Blue, una banda de La Haya que en su primera encarnación estaban integrados, además de por Van Leeuwen en la guitarra, por el cantante Fred De Wilde (ex guitarrista de Hu and The Hilltops), el bajista Klassje Van der Wal y el batería Cornelius “Cor” Van der Beek.

Estaban representados por Cees Van Leeuwen, que a pesar de la coincidencia de apellidos (bastante común en Holanda), no guardaba ningún tipo de parentesco con Robbie.

En 1967 grabaron para Polydor suprimer sencillo, una composición de Robbie titulada “Love is in the air” que pasó bastante desapercibida.

Más suerte tendrían en Pink Elephant, sello en el que publicaron en 1968 “Lucy Brown is back in town”, una pieza de infeccioso pop con influencia de la British Invasion que alcanzó el puesto 21 en Holanda.
También en 1968 publicaron el LP “Beat With Us”.

Ese mismo año su representante acudió a una fiesta organizada por el grupo Golden Earrings, considerados como los Hollies holandeses, cuando consiguieron su primer número 1.

En la fiesta actuó un grupo denominado Bumble Bees. Su cantante, la sexy Mariska Veres, asombró a Cees Van Leeuwen con su poderosa voz de alma blues y no tardó en incorporarla a los Shocking Blue, en detrimento de Fred De Wilde.

El primer single del grupo con la presencia de Mariska, mujer con ascendencia germana y húngara, fue “Send me a postcard”, una vibrante canción con fuzz guitar que definía su nuevo sonido.
Sin perder el sentido melódico, Robbie endurecía sus composiciones y enriquecía sus pautas pop con el arrojo de los grupos mod británicos, empapando algunas piezas de aromas lisérgicos.
“Send me a postcard” cosechó excelentes ventas, logrando subir hasta el puesto 11 en Holanda.

“Long Lonesome Road” tampoco pasó inadvertido, consiguiendo establecer a los Shocking Blue como la nueva sensación del rock holandés y a Mariska como una de las divas del momento en el concierto europeo, especialmente tras el megaéxito “Venus”, un clásico que curiosamente llegó al número 1 en casi todo el mundo en el año 1969 menos en Holanda, que logró posicionarse en el puesto 3.

En Estados Unidos fue publicado por Jerry Ross en el sello Colossus en diciembre de 1969, alcanzando en febrero de 1970 el puesto más elevado de las listas.

“Venus” ostenta un récord importante, fue número 1 en los Estados Unidos en tres ocasiones por tres grupos diferentes: Shocking Blue en 1970, Stars on 45 en 1981, y el trío femenino Bananarama en 1986.

La habilidad instrumental de Van Leeuwen, que tanto dominaba los sonidos acústicos como eléctricos, además del sitar, la eficaz sección rítmica de Van Der Wal y Van Der Beek y la poderosa factura vocal de Mariska Veres, ofertarían posteriores singles de igual o superior calidad que “Venus”, pero lamentablemente no volverían a encontrar resonancia en las listas estadounidenses, aunque sí proseguirían con éxito en el continente europeo gracias a singles como “Mighy Joe” o “Never Marry a Railroad Man” (ambos número 1 en Holanda) o al Lp “At Home” (1969), disco producido por Robbie, en el que incluían “Venus”, “Long Lonesome Road” o “Love Buzz”, un tema posteriormente versionado por el grupo de Kurt Cobain Nirvana en su disco “Bleach”.

Un año después se incorporó a la banda un guitarra rítmico llamado Leo Van de Ketterij, convirtiendo a Shocking Blue en quinteto poco antes de la grabación de su tercer LP, “Scorpio’s Dance”, un álbum que incluía el single homónimo o la balada “Daemon Lover”.

Singles de gran valía, editados al margen de sus Lps, fueron “Hello Darkness”, “Blossom Lady” y “Out of sigh, ouf of mind”.

En “Third Album” (1971), cuarto de Shocking Blue y tercero con Mariska, incluían “Shocking you”; en “Inkpot” (1972) el estupendo single homónimo con sonidos de sitar, un instrumento muy apreciado por Robbie; y en “Attila” (1972) el pegadizo tema “Rock in the sea”.

En la grabación de “Inkpot” ya no se encontraba Kassje Van Der Wal, que abandonó el grupo, siendo reemplazado por Henk Smitskamp, antiguo miembro de los Motions y de Willy & Giants.
“Eve and the apple” y “Oh Lord” fueron las últimas entradas importantes en las listas holandesas.

Robbie Van Leeuwen, ante la ausencia de más triunfos en los Estados Unidos, fue perdiendo el interés en el grupo y decidió retirarse del directo, siendo sustituido por Martin Van Wijk.

Después del LP “Dream on Dreamer” (1973), Robbie abandonó definitivamente los Shocking Blue, que terminarían separándose después del album “Good Times” (1973), disco titulado como la canción de los Easybeats, que publicarían como sencillo.
Uno de sus último singles fue “Gonna sing me a song”, una canción claramente deudora de los sonidos de ABBA, alejados ya de sus primeras tendencias.

Robbie Van Leeuwen regresó en 1976 liderando la banda Galaxy Lin, un grupo con tendencias folk y jazz. Mariska, por su parte, dio inicio a una carrera en solitario sin demasiada trascendencia.

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Con una imagen de hippie de diseño, temáticas sobre amor, paz, Dios y racismo, un hálito presuntamente sexy y una amalgama de rock, funk, soul, psicodelia y pop, Lenny Kravitz revivió los sonidos pretéritos de varios de sus heterogéneos ídolos, desde Jimi Hendrix a Sly Stone, desde Curtis Mayfield a John Lennon, pasando por Led Zeppelin, Prince, George Clinton, James Brown o Smokey Robinson.
Aunque derivativo, Kravitz, un hombre orquesta que interpreta casi todos los instrumentos de sus Lps, es un hábil artesano de la composición, un notable sintetizador de diversos estilos.
Sabe crear, producir y arreglar composiciones pegadizas de gran sencillez lírica y riffs potentes, conjuntados con baladas de notable factura melódica, ofertando discos muy escuchables que aunan temas de gran solidez y algunas piezas de relleno.

Lenny Kravitz nació en la ciudad de Nueva York el 26 de mayo de 1964, hijo de la actriz Roxie Roker y del productor de televisión Sy Kravitz.
En su infancia se trasladó con su familia a California, residiendo en la ciudad de Los Angeles, el lugar en donde su madre trabajaba apareciendo en la serie de los 70 “The Jeffersons” (posteriormente también intervendría en “Raíces”).
En la urbe angelina, Lenny formó parte del California Boys Choir y desde temprana edad ya sabía tocar la guitarra, el bajo, la batería y el piano, instruyéndose también en el Beverly Hills High School.

En los años 80 intentó lanzar sin éxito una carrera profesional con el seudónimo de Romeo Blue. Posteriormente se trasladó a Nueva York con su novia, la actriz de “El show de Bill Cosby”, Lisa Bonet, gracias a la cual conoció a Henry Hirsch, un ingeniero de sonido que sería el bastión principal para dar inicio a su trayectoria en la industria musical.
En 1987, Lenny contrajo matrimonio con Lisa y dos años después publicó en Virgin su disco debut “Let Love Rule” (1989), un estupendo álbum henchido de retro-rock, funk, soul y neo-psicodelia, influencias de Prince y The Beatles con sólidas canciones como “Mr. Cab Driver”, un intenso tema sobre el racismo con un musculoso bajo dominando el desarrollo de la canción, la lisergia de “I build this garden for us” o la balada “Let love rule”, que incidía en su materia sobre el amor y el pacifismo.

La estrella del pop, Madonna, se convirtió en una de sus más acérrimas fans, triunfando en single en 1990 con un tema co-escrito por Kravitz, “Justify my love” (número 1 en el Billboard).

En la época en la que apareció en el mercado “Mama Said” (1991), el matrimonio entre Lisa y Lenny ya se había roto (con rumores de infidelidad con Madonna), afectando seriamente al músico, quien dedicaría el álbum, con un glamouroso Kravitz en la portada, a su ex esposa. El disco de nuevo plasmaba su talento para la producción y la composición retro, con temas rockeros como “Always on the run” (número 8), en el cual aparecía Slash (Guns N’ Roses) en la guitarra o la excelente balada soul “It ain’t over ‘till it’s over” (número 2).

En 1992 Lenny colaboró con la actriz y cantante francesa Vanessa Paradis, componiendo, interpretando la mayoría de los instrumentos y produciendo a lo Phil Spector el memorable Lp “Vanessa Paradis” (1992).

Jimi Hendrix, su gran ídolo junto a John Lennon, es el gran inspirador de uno de los singles cumbre de su carrera, “Are you gonna go my way”, un tema hard-rock de espectacular riff guitarrero que daba título a su tercer Lp, publicado en el año 1993.
El disco, con su habitual mixtura entre baladas y temas rock, ofrecía una travesía por el rock (“Is there any love in your heart?”) la psicodelia (“My love”), el soul (“Black Girl”), el funk (“Come on and love me”) e incluso el reggae (“Eleutheria”). Su maestría en las baladas se vislumbra en “Believe” y “Heaven help”, dos de los cortes álgidos del álbum en los cuales diatriba sobre su habitual contacto y anhelo religioso.

En 1993 también se asoció con su buen amigo Mick Jagger, adaptando ambos el tema del soulman Bill Withers “Use me”, incluido en el disco de Jagger “Wandering Spirit”. Con el miembro de los Rolling Stones volvería a colaborar en el disco “Goddess in the doorway” (2001), componiendo junto a Mick el mejor tema del disco, “God gave me everything”.

“Circus” (1995) es uno de los discos más cetrinos de su trayectoria, prorrogaba las pautas de sus previos trabajos y enfatizaba sus cuitas más espirituales, subrayado por la enfermedad terminal de su madre, que fallecería a finales del año de su publicación.
Presentado por el cínico tema “Rock and roll is dead”, contiene temas como “Can’t get you off of my mind”, la power popera “Magdalene”, “God is love” o el homónimo “Circus”, tema de logrado riff con enfoque pesimista sobre el “mundo real”.

Cansado de tanta crítica banal por su música retro, Kravitz se apuntó a ciertas moderneces, sin perder su habitual estilo, con “5” (1998), un irregular disco con predominio de sus herencias soul y funk. “Fly away” (número 1), la pieza más rockera del Lp, es uno de los mejores singles de toda su carrera.
En 1999 grabó un intrascendente cover del “American Woman” de los Guess Who y un año después publicó un Lp de grandes éxitos, “Greatest Hits” (2000), que incluía el single “Again”.

“Lenny” (2001) fue su sexto trabajo en estudio. El álbum está correctamente producido y arreglado, pero las composiciones no van más allá de su habitual resonancia y en su recorrido hallamos bastantes piezas formulistas sin demasiada sugestión a pesar de la buena construcción de riffs, creación de estribillos y sabiduría en ritmos.
Aún así, incluye, como siempre, temas muy aprovechables, como “Dig in”, “If I could fall in love”, “Stillness of heart” o las baladas “A million miles away” y “Yesterday is gone”.

La continuación de este álbum fue “Baptism” (2004), disco presentado con el single “Where are we running”.
Cuatro años después publicó “It Is Time for a Love Revolution” (2008), un disco que incluye los singles “Bring It On” y “I’ll Be Waiting”.

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The Sadies son una formación canadiense de jangle pop, folk-rock con retazos psicodélicos, y country-rock alternativo, que recuerda a las grabaciones de los Byrds, Gene Clark, Buffalo Springfield, los Shadows y Moby Grape, ofreciendo también destellos de Tom Petty, Ennio Morricone, y de la música surf instrumental de los 60.

El grupo está compuesto en su formación original por el cantante y guitarrista Dallas Good, su hermano, el vocalista, guitarra, fiddle y mandolina Travis Good, el bajista Sean Dean y el batería y vocalista Mike Belitsky.

A finales de la década de los 90 comenzaron su andadura en la ciudad de Toronto. En el sello Bloodshot publicarían su disco debut, “Precious Moments” (1998), un álbum producido por Steve Albini en el cual ya aparecía la voz haciendo coros de su quinta componente, Neko Case.
El álbum, compuesto por temas instrumentales y vocales de, por lo general, menos de tres minutos, algo usual en su carrera, incluía piezas como “Dying is easy”, “Cowhand”, “Barbarosa” o “Wrap around”.

Al año siguiente apareció su segundo LP, “Pure Diamond Gold” (1999), otro satisfactorio álbum, producido por Albini y Don Pyle que abarcaba estilos como el garage-rock, el surf, el fol-rock, jangle pop o country.

“Tremendous effort” (2001) incluía versiones de “Loved on Look” y “Wasn’t born to follow”, tema escrito por la pareja Gerry Goffin/Carole King interpretado en los 60 por los Byrds, grupo clave en su sonido, al igual que los Moby Grape de Skip Spence, el surf, o los sonidos de spaghetti western.
“Stories often told” (2002) los confirmó como puntales del country-rock alternativo y el jangle pop gracias a temas como “Such a little word”, “Oak Ridges” y “Of our land”.

“Favourite Colours” (2004) es su cuarto LP. Dos años después grabaron la banda sonora de “Tales Of The Rat Fink” (2006).
Sus últimos discos son “New Seasons” (2007) y “Darker Circles” (2010).

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Grupo de pop-rock de Birmingham (Inglaterra) surgido en los buenos tiempos del estilo, principio de los años 60. Los Rockin’ Berries, especialmente gracias a la utilización del fasete de Geoff Turton, el líder vocal junto a Clive Lea, son comparados, con acierto, a los Four Seasons americanos. Ambos compartían magnificiencia en las voces y esplendor en la construcción de pegadizas melodías.

Junto a los citados cantante Clive Lea y el cantante y guitarrista Geoff Turton en los Rockin’ Berries se encontraban el guitarrista Brian “Chuck” Botfield, ex componente de los Bobcats, el guitarra Roy Austin y el batería Terry Bond.
Poco después de crearse y tras las pertinentes actuaciones en directo tanto en el Reino Unido como en Alemania consiguieron llamar la atención de la Decca, con quienes grabaron en 1963 un par de singles: “Wah Wah Woo” e “Itty Bitty Pieces”. Estos temas no cosecharon buenas ventas lo que conllevó su salida de la famosa compañía discográfica.

Tras la Decca lo intentaron en Pye y en el sello Piccadilly, logrando salir del anonimato en 1964 gracias a “I didn’t mean to hurt you” (número 43). Con “He’s in town”, canción compuesta por el matrimonio Gerry Goffin y Carole King, llegarían al número 1 en las Islas Británicas. Previamente había sido grabado por los Tokens.
En 1964 también publicarían “What in the world’s come over you” (número 23).

El éxito de los Rockin’ Berries se prorrogó en 1965 con el Lp “In Town” (1965) y el single “Poor man’s son” (número 5), una versión de los Reflection. El mismo año editaron con menor repercusión comercial “You’re my girl” (número 40) y “The water is over my head” (número 43), canción escrita por Al Kooper e Irwin Levine.

A partir de 1966, después del LP “Life is just a bowl of Berries” (1965), los hits para los Rockin’ Berries cesarían a pesar de grabar buenos singles como “I could make you fall in love”, “Midnight Mary”, “Sometimes”, “Smiles”, “When I reach the top” o “Mr. Blue”. Uno de sus temas más primorosos que no aparecieron como single, fue “Funny how love can be”, tema compuesto por los talentosos John Carter y Ken Lewis.

La última etapa de la carrera del grupo transcurtió en el circuito de cabaret. Su cantante y guitarra Geoff Turton dejaría la banda para dar inicio a una trayectoria como solistas haciéndose llamar Jefferson y publicando en Pye un Lp titulado “The colour of my colour” (1969).

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