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Posts Tagged ‘ROCK & ROLL’

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Más parecido a Tom Petty y Bruce Springsteen que a su propio padre Bob Dylan (de quien por supuesto también toma inspiración), la música de Jakob Dylan y su banda, los Wallflowers, recoge como inspiración trazas del clásico rock’n’roll, el folk-rock y el country-rock, desarrollando una arquitectura compositiva de espíritu clásico y tradicional, honesta, poética, reflexiva, de fácil asimilación radiofónica.

Jakob Dylan nació el 9 de diciembre de 1969 en Nueva York (Estados Unidos). Fue criado por su madre, la modelo Sara Lowndes, después de que ésta y Bob Dylan se separaran a mediados de la década de los 70.
En 1990 decidió dedicarse a la música en compañía del guitarrista Tobi Miller, el bajista Barrie Maguire, el batería Peter Yanowitz y el teclista Rami Jaffee.
El mismo año en que Jakob se casaba con su novia Paige apareció editado su primer LP, “The Wallflowers” (1992), un disco editado en la Virgin. El álbum, con una orientación directa y clásica, ausente de modernidades, y compuesto por piezas largas, estaba producido por Paul Fox (ex miembro del grupo punk Ruts), Andrew Slater y el mismísimo Paul Weller. Contenía piezas como “Shy of the moon”, “Honeybee”, “Sidewalk Annie” o “Ashes to ashes”.

El álbum no encontró demasiado apoyo promocional y en la banda se produjo una estampida de varios de sus componentes, que mantuvo en zozobra al grupo durante unos años. Para el siguiente LP, Dylan y Jaffee se hicieron acompañar por el guitarrista Michael Ward, el bajista Greg Richling y el batería Mario Calire.
En Interscope Records lograron ser aceptados y allí T-Bone Burnett, afamado cantautor que había tocado en discos de Bob Dylan, como el “Hard rain”, y producido a Elvis Costello o Tommy Keene, se puso al frente del estudio para grabar con los Wallflowers su disco revelación, “Bringing down the horse” (1996).
Este trabajo, con una perspectiva más comercial y actual que su debut, y con colaboraciones de Gary Louris de los Jayhawks o Mike Campbell de Tom Petty & The Heartbreakers, sonó con profusión en las radios internacionales hecho que, con el plus de la parentela de su vocalista y compositor, les concedió la popularidad con singles de éxito como “One headlight” o la balada “6th Avenue Heartache”.

No demasiado prolíficos a nivel compositivo, los Wallflowers tardarían cuatro años en retornar a las tiendas de discos, hecho que difuminó la fama otorgada por “Bringing down the horse”. “Breach” (2000), con “Sleepwalker”, “Some flowers never bloom”, “I’ve been delivered” o “Witness”, seguramente es mejor trabajo que el anterior, más maduro, más cetrino, pero la falta de promoción, en comparación con el previo, conllevó una mengua en ventas.
Las colaboraciones de este LP, co-producido por Andrew Slater y Michael Penn, volvieron a ser lujosas, con Frank Black, Elvis Costello y de nuevo Gary Louris acompañando a Dylan y sus compañeros.

En “Red letter days” (2002) Jakob trató, con intenciones claras de recuperación comercial, su rock tradicional con revestimientos sónicos más modernos “gracias” al trabajo de Bill Appleberry y Tobias Miller, pero los resultados fueron medianamente pasaderos. p> Al margen de sus influencias diáfanas en su ssonidos en sus versiones se pueden apreciar algunas querencias del hijo de Dylan. Así, algunos grupos y solistas versionados por los Wallflowers, con canciones incluidas en bandas sonoras de películas, son los Beatles, a los que versionaron “I’m looking through you” para “Yo soy Sam”, David Bowie, al que revisitaron con “Heroes” en “Godzilla”, los Bee Gees, con la versión de “I started a joke” en “Zoolander” o Van Morrison con “Into the mystic” en “American Pie: Menuda boda”. También participaron en un tributo a Warren Zevon con “Lawyers, Guns and Money”.

Su último trabajo discográfico es “Rebel, Sweetheart” (2005), disco producido por Brendan O’Brien.

En el año 2008 se editó el primer disco de Jakob Dylan en solitario, “Seeing Things”, un álbum con produccion de Rick Rubin.

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Uno de los grandes nombres de la historia del rock, vehículo para la genialidad del compositor, guitarrista y vocalista Marc Bolan, inquieto trovador folk de raíz mística reconvertido en estrella de rock tras su infusión eléctrica y sexy cobertura glam, sugerente movimiento británico impulsado por el músico londinense.

Nacido en el seno de una familia humilde de Hackney, Londres (Inglaterra), el 30 de septiembre de 1947 (otras fuentes citan julio -entre ellas el “Faber Companion to 20th Century Popular Music”- y la placa mortuoria en la que aparece junto a sus padres Simeon y Phyllis solamente incluye su fecha de fallecimiento, sin aclarar realmente este dato natal) como Mark Feld. Su madre poseía un puesto de frutas en un mercado del Soho y su padre trabajaba como camionero. Tenía un hermano mayor llamado Harry.

Sus inicios en el mundo del show business fueron en su adolescencia como modelo publicitario, lucrativa actividad que compaginaba con alguna aparición como actor televisivo y la escritura musical como aficionado, influenciada por eclécticas fuentes melómanas, como los clásicos del rock’n’roll, los grupos de la Invasión Británica, la psicodelia o el folk, y literarias, con especial predilección por el mundo legendario y heroico de J. R. R. Tolkien y la poesía romántica y simbolista.

Después de residir durante unos meses en Francia con un mago y vestir como mod en el Londres de principios de década, Mark adoptó el nombre artístico de Toby Tyler y posteriormente Marc Bowand, grabando algunos demos que no consiguieron ser publicadas en su tiempo, como “The road I’m on” o una versión de uno de sus ídolos de adolescencia, Bob Dylan, el clásico “Blowin’ in the wind”.
A finales del año 1965, Mark Feld se rebautizaría como Marc Bolan, en homenaje precisamente a BOb DyLAN.

Consiguió ser representado por Mike Purskin y firmar con la Decca para publicar su primer single, “The Wizzard”, una canción que sería continuada por el sencillo editado en 1966 “The Third Degree”, dos composiciones que pasaron totalmente desapercibidas en las tiendas de discos.

Su contacto con Simon Napier-Bell, que se convertiría en su manager y productor, conseguiría impulsar su carrera. Tras publicar en Parlophone su tercer single, “Hippy Gumbo”, Napier-Bell le invitó a unirse al grupo psicodélico John’s Children, banda para la que Bolan compuso alguno de sus mejores temas, como “Desdemona” o “Midsummer night’s scene”.

Tras este último single, Marc abandonó el grupo descontento con el sonido otorgado a sus composiciones.
Después de grabar material para un album en solitario, que finalmente se publicaría en 1974 con el nombre de “Beginning of doves”, formó en 1967 junto al percusionista Steve “Peregrine” Took (nacido el 28 de julio de 1949 en Londres) el dúo folk Tyrannosaurus Rex, significado por extrañas melodías acústicas repletas de alusiones medievales, mágicas y mitológicas, claramente deudoras de la magna obra “El señor de los anillos”.

Esta sonoridad fue recibida con entusiasmo por el influyente discjockey John Peel, gran fan de las composiciones de Bolan. Además, cosechó un fuerte seguimiento dentro del movimiento intelectual y underground londinense.

Producidos por Tony Visconti y representados por Tony Secunda, consiguieron que en 1968 sus dos primeros singles, “Debora” (número 34) y “One Inch Rock” (número 28), lograron entrar en los charts británicos.
Su Lp debut “My people were fair and had sky in their hair…buy now they’re content to wear stars in their brows” (1968) consiguió una notable acogida comercial (número 15), todo lo contrario que “Prophets, seers & sagges. The angels of the ages” (1968), un disco que repetía su original universo tolkeniano en un bizarro formato acústico. Su capacidad lírica le llevaría también a escribir un libro de poemas titulado “The Warlock of Love”, recibido con júbilo por sus fans.

En 1969 publicaría su mejor disco como Tyrannosaurus Rex al lado de Steve “Peregrine” Took, “Unicorn” (1969), un album en el cual sus composiciones aparecían menos desnudas y con un aspecto más comercial que lo elevó hasta el puesto 12 en listas de Lps.
“King of the rumbling spires” (número 44) supuso un hito importante en su carrera, pues fue la primera vez en que incorporaba a su sensual y palpitante vocalidad los sonidos eléctricos que le llevarían a conquistar el Reino Unido.

La marcha de Took en un ambiente de confrontación provocó la llegada de un nuevo percusionista, Mickey Finn (nacido el 3 de junio de 1947 en Londres), quien colaboró en “A beard of stars” (1970), un excepcional e infravalorado album en el que el maridaje entre pasajes acústicos y eléctricos con disposiciones menos complejas, terminó de conformarse.
Algunos de los mejores cortes del album son “Elemental child”, “Lofty Skies”, “Pavilions of sun” o “Dragon’s ear”.

En 1970 y a instancias de Visconti, Tyrannosaurus Rex recortarían su apelativo por el de T. Rex.

Bolan iría poco a poco abandonando sus tendencias folk, escribiendo temas más directos, deudores de las estructuras básicas del mejor pop y el rock’n’roll, con propensión a la distorsión guitarrera y a la sexualidad conceptual, que se iría acrecentando con el paso del tiempo.

“T. Rex” (1970) fue su disco debut con el nuevo nombre. Un trabajo excelente con alguna reminiscencia de su pretérito sonido, que aunaba melodía y potencia, con algunos aportes orquestales y la aparición en apoyo vocal por primera vez de los miembros de los Turtles, Howard Kaylan y Mark Volman. Entre los temas más sobresalientes destacan “Jewel”, “Beltane walk”, “Sun eye” o “Diamond Meadows”.

Si en Lp, publicado en el sello Fly, las ventas habían sido aceptables (número 13), el single previo, no incluido en el disco, había transformado a T. Rex en la nueva sensación británica.

“Ride the white swan” subió hasta el número 2, siendo el preludio de “Hot Love” y “Get it on”, sencillos que alcanzaron lo más alto en las listas inglesas en el año 1971.

“Get it on”, también lograría hacerse un hueco en los charts de los Estados Unidos, país en el cual jamás Bolan conseguiría triunfar, a pesar de sus esfuerzos por alcanzar el éxito en el país originario del rock’n’roll.

En esa época, el dúo formado por Bolan y Finn, ya había incorporado a dos piezas más, el bajista Steve Currie y el batería Bill Legend, convirtiéndose en un cuarteto clásico de rock.

Después de “Get it on”, Bolan no se mostró de acuerdo con Fly en la elección de su siguiente sencillo, “Jeepster” (número 2), y tras la publicación del sensacional Lp, el número 1 “Electric Warrior” (1971), abandonó la compañía discográfica para fundar su propio sello, llamado T. Rex Wax Co, logrando también un acuerdo con la EMI.

En 1972 consiguió dos nuevos números 1 en single, “Telegram Sam” y “Metal Guru”, mientras que su nuevo disco grande, el magistral “The Slider” (1972), un Lp con una fotografía de Bolan en portada realizada por su buen amigo Ringo Starr (quien también filmó el esencial documental “Born to boogie”), conseguiría llegar hasta el puesto 4 en listas de Lps. “Children of the revolution” (número 2) y “Solid gold easy action” (número 2) en single y el recopilatorio publicado avispadamente por Fly, “Bolan Boogie” (número 1), convirtieron a Marc Bolan y su grupo T. Rex en la gran sensación británica del momento.

Sus espectaculares apariciones televisivas, vestido de manera llamativa y provocadora, lo convirtieron en un icono para la juventud inglesa, provocando la denominada “T-Rextasy”.

Sus botas de plataforma, ropajes de leopardo, chaquetas rutilantes, sombreros de copa y maquillaje crearon una corriente marcada por la ambigüedad sexual y la teatralidad, denominada glam rock, que pronto sería adoptada por gente como David Bowie, The Sweet o Slade.

Los sencillos “20th Century Boy” (número 3), “The Groover” (número 4) y Truck on (Tyke) (número 12), junto al estupendo Lp “Tanx” (número 4) fueron publicados en el año 1973, el comienzo de su regresión a nivel comercial.
A mediados de 1973 había incorporado a un coro femenino, que incluía a la vocalista de soul Gloria Jones, y al guitarra rítmico Jack Green, para dotar de mayor potencia y textura a su sonido. También ese año publicó bajo el seudónimo de Big Carrot la pieza instrumental “Blackjack”.
Gloria se hizo novia de Marc y colaboró, además de con su voz, como teclista del grupo. Para la grabación de “Zinc Alloy and the Hidden Riders of Tomorrow” (1974) también se añadió al batería Davy Lutton, que reemplazó en las baquetas a Legend.
Este Lp, que alcanzaría el puesto 12 en listas británicas, sería el último producido por Tony Visconti y el primero en ser acreditado como Marc Bolan & T. Rex.
Fue recibido friamente por la crítica, que se quejaba de la reiteración sónica de Bolan. El disco contenía el single “Teenage Dream”, uno de los mejores cortes del album, junto a “Interstellar soul”.

En 1974 publicaría también sencillos como “Light of love” (número 22) y “Zip Gun Boogie” (número 41), canciones que confirmaban su declive en ventas.

A comienzos del nuevo año Mickey Finn y Jack Green dejaron el grupo, al que se incorporó un nuevo teclista, Dino Dines, que participó en “Bolan’s Zip Gun” (1975), un aceptable trabajo, denostado por el propio Bolan, que incluía grandes canciones como la vibrante “Think Zinc” o el citado single “Zip Gun Boogie”, significado por un demoledor riff.

El escaso éxito de estos discos dejó practicamente en solitario a Marc Bolan, quien ayudado por músicos de sesión grabó el sencillo “New York City” (número 15) y el subestimado Lp “Futuristic Dragon” (1976), que contenía canciones como “London Boys”, “Laser Love”, “Dreamy Lady” o “Sensation Boulevard”. “New York City” volvió a enderezar su senda comercial, pero “Dreamy lady” (número 30) no consiguió repetir las cifras del anterior tema. Sí lo haría “I love to boogie” (número 13), bailable pieza que venía incluida en el meritorio “Dandy in the underworld” (1977), un regreso en plena forma que le retrotraía a sus mejores épocas gracias a canciones como “Jason B. Sad”, “Crinsom Moon”, “The soul of my suit” la citada “I love to boogie” o el single homónimo.
En el album intervenían el guitarra rítmico Miller Anderson, el bajista Herbie Flowers y el batería Tony Newman. La explosión del punk para Marc resultó positiva, pues los integrantes del nuevo movimiento guardaban un gran respeto por la figura de Bolan y reconocían a T. Rex como uno de sus ídolos e influencias.
En este clima favorable, dilatado por el éxito de su programa de televisión “Marc” y la firma de un contrato discográfico con la RCA para grabar su siguiente album, que se iba a llamar “Jack Daniels”, sería mutilado radicalmente cuando tras un fatal accidente de automóvil, que iba conducido por Gloria Jones, provocó su muerte el 16 de septiembre de 1977.
Tenía 29 años (30 si se toma el mes de julio como fecha de nacimiento) y su fallecimiento convirtió a Marc Bolan en mártir del rock y figura de culto para sus numerosos fans, que se amplían con el paso de los años.
Gloria, que había sufrido heridas de consideración, se recuperó y se trasladó a los Estados Unidos con Rolan, el hijo que había tenido con Marc en 1975, quien, emulando a su ilustre progenitor, intenta hacerse un hueco en el panorama rockero actual.

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Una de las bandas de mayor éxito comercial en toda la historia del rock británico. Iniciados a finales de los años 60 en el beat y la psicodelia, Status Quo terminaron desembocando en un iterativo combo de boogie rock. Con fibrosos ritmos que recuperaban los procederes clásicos del rock’n’roll y el blues-rock conquistaron a la audiencia inglesa alcanzando ventas millonarias y se convirtieron en uno de los grandes iconos de la música de su país.

La banda tiene su génesis en un grupo de beat denominado The Scorpions, finalmente rebautizado en el año 1962 como The Spectres.
Este grupo tenía como miembros principales al cantante y guitarrista Mike “Francis” Rossi (nacido el 29 de mayo de 1949 en Londres), el bajista Alan Lancaster (nacido el 7 de febrero de 1949 en Londres), el teclista Roy Lynes y el batería John Coghlan. Con anterioridad habían pasado por la banda los guitarristas Alan Key y John Rushden, el batería Barry Smith y el teclista Jess Jaworski.

Con el apoyo de su manager Pat Barlow, los Spectres lograron actuar con un seguimiento creciente en varios locales londinenses, en especial en el Cafe Des Artists.

Tras publicar en 1966 los singles “I (Who Have Nothing)” (versión de un tema interpretado por Shirley Bassey), la composición propia escrit por Lancaster y el representante Pat Barlow “Hurdy Gurdy Man” (nada que ver con la famosa composición de Donovan) y la versión de los Blues Magoos “(We Ain’t Got) Nothing Yet”, el grupo se hizo llamar en 1967 Traffic Jam.

En junio de ese año grabaron su único sencillo con este apelativo, el tema escrito por Francis Rossi y Barlow “Almost But Not Quite There”.
Unos meses más tarde volvieron a cambiar de nombre al denominarse Status Quo. En esta época se incorporó al grupo el rubio guitarrista y vocalista Rick Parfitt (nacido el 12 de octubre de 1948 en Surrey), quien por aquellos momentos formaba parte de los Highlights.

En 1968 abrazaron la psicodelia y firmaron con Pye Records para debutar con el single “Pictures Of Matchstick Men”, una canción que logró una notable repercusión popular en las listas británicas al alcanzar el puesto número 7.

Con posterioridad editaron los singles “Black Veils Of Melancholy”, “Ice In The Sun” (número 8) y “Technicolour Dreams”, todos ellos encontrados en su LP debut, el magnífico “Picturesque Matchstickable Messages From Status Quo (1968).
Producido por John Schroeder, contenía dos versiones, una de los Bee Gees y otra de Tommy Roe.

Esta senda de pop psicodélico continuó con su segundo álbum, “Spare Parts” (1969), otro estupendo trabajo enaltecido por el trabajo en arreglos y producción del avezado Schroeder que contenía el single “Are You Growing Tired Of My Love?” (número 46).

En el año 1970 se produjo un cambio decisivo para la banda británica. Se despojaron de sus ropajes lisérgicos, se ciñeron sus vaqueros y se transmutaron en una banda de boogie y hard rock con “Ma Kelly’s Greasy Spoon” (1970), disco que también fue producido por John Schroeder, y sobre todo con “Dog Of Two Heads” (1971), álbum en el que el poderoso sonido guitarrero que haría populares a Status Quo aparece con total intensidad.

Al que no le hizo gracia este cambio de sonido fue a Roy Linnes, quien en septiembre del año 1970 había dejado el grupo.
Tampoco fue recibido este cambio con aplausos por el sello Pye, a quienes no les interesaba grabar boogie rock y dieron por finalizado el contrato con la banda a pesar de las buenas ventas de “Dog Of Two Heads”.

Status Quo firmaron con Vertigo y publicaron “Piledriver” (1973), álbum superventas (número 5) que incluía la versión del tema de los Doors “Roadhouse Blues” y que les convirtió en estrellas en el Reino Unido. El single “Paper Plane” (número 8) confirmó su atractivo comercial.

En “Piledriver” la propia banda se ocupó de la producción, otorgando a sus canciones un sonido más directo y menos elaborado.

A lo largo del decenio y los siguientes años la música de Status Quo presentó pocas variantes en la escritura del terceto líder, Rossi, Parfitt y Lancaster, desarrollando un animoso formato de pegadizo boogie rock.

“Hello” (1973) alcanzó el número 1 en las listas de LPs, y “Caroline” se erigió como uno de sus temas más celebrados. Sus conciertos se convertieron en festivas comuniones rockeras.

Los LPs “Quo” (1974), número 2, “On The Level” (1975), número 1, y “Blue For You” (1976), número 1, y el single “Down Down” (número 1) prosiguiern esta impresionante trayectoria de éxito popular.

En la segunda mitad de los años 70 se unió al grupo el teclista Andy Bown, ex miembro de The Herd, y continuaron los grandes éxitos, en especial con una versión del tema de John Fogerty (líder de la Creedence Clearwater Revival) “Rockin’ All Over The World” (número 3), encontrado el Lp homónimo, “Rockin’ all over the world” (1977), un disco producido por Pip Williams que llegó hasta el puesto número 5 en la lista de venta británica.

Con anterioridad habían publicado el LP en directo “Quo Live” (1977).
“If You Can’t Stand The Heat” (1978) contenía el éxito “Again And Again” (número 13) y volvía a conseguir entrar en el Top 5 (número 3) británico.

Los años 70 se cerraron para Status Quo con “Whatever You Want” (1979), un disco con un single homónimo (número 4) que poseía ascendencias del grupo de glam-rock The Sweet.

En la siguiente década se produjeron importantes bajas en la formación, como la del miembro fundador John Coghlan, quien fue sustituido en la batería por Pete Kircher, ex miembro de los Original Mirrors de Ian Broudie (futuro componente de Lighting Seeds)
Este cambio no afecto para nada a la marcha comercial de Status Quo, convertidos en una institución en Inglaterra. Así, antes de la salida de Coghlan, el disco “Just Supposin’” (1980) había alcanzando el número 4, y “Never Too Late” (1981) consiguió llegar al puesto número 2.

Con Kircher, los Status Quo retornaron al número 1 con el Lp “1+9+8+2” (1982). Después de “Back to Back” (1983), el grupo decidió abandonar sus directos tras la gira “End Of The Road”, celebrada en el año 1984.

Tras esta terrible noticia para sus fans, la banda sufrió otro cataclismo en 1985 con la marcha de Alan Lancaster, quien abandonó tras problemas internos con Rossi y Parfitt. Ese mismo año participaron en el Live Aid.

En 1986 se unió al grupo el bajista John “Rhino” Edwards y el batería Jeff Rich, con los que continuaron la extensa retahíla de hits, entre ellos “Dear John, “In The Army Now”, “Come On You Reds” o una versión de los Beach Boys, “Fun, Fun, Fun”.

Junto a sus grabaciones en estudio y a pesar de lo manifestado unos años antes, Status Quo retomaron las actuaciones en vivo para interpretar con energía los grandes clásicos de su larga carrera.

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Practicantes de un rock’n’roll y R&B salvaje, lleno de energía, distorsión y fiereza vocal, The Sonics son una de las bandas más significativas del garage-rock 60’s, cuya bravura sónica los convirtió en uno de los nombres puntales del proto-punk.

Influenciados principalmente por Little Richard, Chuck Berry, James Brown y los legendarios Wailers, combo surgido en el contexto territorial del grupo, la parte noroeste de los Estados Unidos, los Wailers se convirtieron en uno de los iniciadores del garaje americano y modelo a seguir por multitud de jóvenes del lugar.

Entre sus admiradores se encontraban los hermanos Andy (bajista) y Larry (guitarrista) Parypa, quienes a comienzos de los años 60 decidieron formar en Tacoma, Washington, un grupo al que llamaron The Sonics.

Un par de años después de su génesis y tras varios cambios en la formación con entradas de diversos músicos y cantantes, como el vocalista Ray Michelson, el batería Bill Dean o el saxo Tony Mabin, se incorporaron a la banda el cantante y teclista Gerrry Roslie (acreditado en algunos discos como Jerry) y el batería Bob “Boom Boom” Bennett, dos miembros de una banda llamada The Searchers, un grupo en el que también se encontraba Jerry Miller (futuro miembro de Moby Grape) y que nada tenía que ver con el famoso grupo inglés.
La banda añadiría una pieza más cuando un íntimo amigo de Roslie, el saxofonista Rob Lind, terminó de conformar un quinteto caracterizado por interpretar temas de rock’n’roll y R&B de manera sucia y frenética.

La impetuosa y berreante vocalidad de Roslie, el abrasivo proceder de la guitarra de Larry Parypa, el poderoso trabajo de Andy Parypa al bajo, la fogosa saña con la que golpeaba sus baquetas Bob Bennett o el saxo-ametralladora de Rob Lind, transmitían sus festivos ritmos de baile y unos textos que diatribaban sobre el consumo de estricnina, psicópatas enloquecidos por las curvas de su objeto amoroso o amenazas demoníacas a chicas mentirosas.

Después de actuar con éxito en varios locales de su comarca, los Sonics pudieron conseguir un contrato discográfico en 1964 gracias a Buck Ormsby, el bajista de los Wailers que poseía el sello Ettiquette Records, en donde grabarían al mayor volumen posible su primer single, “Keep a Knockin’”, un excitante cover de Little Richard, la mayor influencia para Roslie, que después de su grabación, fue sustituido por “The Witch”, una composición de Roslie que en principio iba a ser la cara b de “Keep a Knockin’”, pero que al final acabó apareciendo como cara a.
“The Witch” fue todo un éxito local, consiguiendo llegar al número 2 en las listas de Seatlle, sobre todo cuando la radio musical más importante de la zona, la KJR, comenzó a pincharla a menudo ante la petición de sus oyentes, quienes la habían escuchado en emisoras de menor relevancia.

Su primer LP, un clásico del garaje, fue “Here are The Sonics” (1965). Producido por Ormsby y otro miembro de los Wailers, Kent Morrill, el disco fue grabado en unas pocas horas y en dos pistas.

Entre sus cortes se encontraban vibrantes versiones de clásicos del rock’n’roll y fenomenales temas propios escritos por Roslie, como “Psycho” (su otro gran clásico en single y otro hit en su área territorial), “Boss Hoss” o “Strychnine”, todos dotados de un inmenso ardor sónico.

Esta prominencia en el noroeste americano les sirvió para telonear a grupos de éxito del momento, como los Beach Boys, los Herman’s Hermits o los Kinks, una de sus mayores influencias británicas.

“Sonics Boom” (1966) prosiguió con los postulados de “Here are The Sonics” aunque con menos ímpetu en muchos temas. A pesar de ello contiene uno de los mejores momentos del grupo, la composición de Roslie “He’s waiting”, y una espectacular y estridente versión del gran clásico de Richard Berry, “Louie Louie”. Otros cortes escritos por Gerry Roslie fueron “Don’t be afraid of the dark” o la sensacional “Cinderella”.

En 1966, los Sonics abandonaron Etiquette y ficharon por un sello más poderoso, Jerden Records, con quienes grabaron su tercer Lp, “Introducing The Sonics” (1966), reeditado en el año 2002 como “Maintaining my cool”.

Se pusieron en manos de Jerry Dennon, el productor de los Kingsmen, pero el resultado no fue satisfactorio y los propios Sonics renegaron del álbum, alejado de la crudeza original de sus primeras grabaciones. El último single con la formación clásica del grupo sería “Any way the wind blows”, una versión de un tema de Frank Zappa & The Mothers of Invention.

Existía mala relación entre Roslie y los hermanos Parypa, provocada por el choque de egos y el rol de liderazgo de los fundadores y el vocalista y compositor. Por otra parte y según declaraciones de Larry Parypa, el comportamiento voluble del cantante, aquejado de una tremenda timidez, que a veces le llevaba a sentir miedo escénico y a no querer actuar en algunos conciertos, le llevó a ser despedido por Andy Parypa en 1967.

A comienzos de año ya se había marchado Bob Bennett, descontento con el derrotero sonoro de su último álbum. Estas dos esenciales bajas fueron decisivas para el posterior fin de los Sonics.

La entrada de Jim Brady (ex The Mercy Boys) no consiguió remontar el aspecto comercial del grupo y en 1968, los miembros principales se irían disgregando del grupo, prosiguiendo sus estudios universitarios y estabilizando su vida sentimental.

A finales de los años 60 los Sonics, ya con ninguna similitud con los originales, continuaron la senda musical, ahora con Randy Hyatt como cantante y teclista, Danny Hoeffer (sustituido después por Doug Heath) a la guitarra, el bajista Ron Foos y el batería Steve Mosier.

Roslie retomó el nombre de los Sonics en 1979 grabando un disco titulado “Cinderella for Bomp” (1979), álbum que obtuvo nula repercusión, todo lo contrario que sus dos primeros LPs, trabajos discográficos que siguen asombrando a las nuevas generaciones por su descomunal fuerza sonora.

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Legendaria formación británica, uno de los conjuntos imprescindibles en la historia de la música moderna. En su extenso desarrollo ha postulado desde sus esenciales pautas rock, sonoridades R&B, pop, psicodélicas, country-rock, hard, blues-rock, coqueteando asimismo con el funk, el reggae, el folk, el soul o la música disco y expresando una heterogéna disposición lírica y tonal, sea de talante reinvidicativa, sardónica, contextual, contemplativa, cínica o sentimental.
Su incidencia comercial y artística se expande en su inmensa influencia en el marco del universo rock, con notoria ascendencia sónica en las bandas estadounidenses garage-rock 60’s, el proto-punk, el hard-rock 70’s o las clásicas formas del rock’n’roll, basamento fundamental de sus composiciones.

La capacidad vocal y escénica de su frontman, Mick Jagger (nacido el 26 de julio de 1943 en Dartford, Kent), su trabajo compositivo al lado del gran guitarrista, el hombre-riff Keith Richards (nacido el 18 de diciembre de 1943 en Dartford, Kent), la sabiduría y magia instrumental del primer líder de la banda, Brian Jones (nacido el 22 de febrero de 1943 en Cheltenham), la óptima funcionalidad rítmica del bajista Bill Wyman (nacido el 24 de octubre de 1936 en Plumstead) y el batería Charlie Watts (nacido el 2 de junio de 1941 en Islington), junto a Mick Taylor (nacido el 17 de enero de 1948 en Hereford) y Ron Wood (nacido el 1 de junio de 1947 en Hillingdon), grandes profesionales de las seis cuerdas que arribaron a la formación tras la muerte de Jones y marcha de Taylor respectivamente, convierten a los Rolling Stones en más que una simple agrupación musical, una longeva institución que ha concedido a la historia del rock momentos de gloria tanto en sus vinilos como encima de los escenarios con sudorosas e indelebles actuaciones en vivo.

Cuando dos jóvenes amigos de la infancia se encontraron de nuevo tras tres años de hiato en un vagón de tren que hacía el trayecto entre Londres y Dartford, no podían sospechar que iban a entablar una de las grandes asociaciones dentro de la música popular.
Esos jóvenes eran Mick Jagger y Keith Richards, quien por aquellos momentos se hacía llamar Richard ya que, enfadado con su padre, había suprimido en señal de rebeldía la “s” de su verdadero apellido.
La pareja comenzó a intercambiar gustos musicales, coincidiendo en su pasión por la música negra americana, con principal predilección por el blues y el rock’n’roll, idoltrando a mitos como Chuck Berry (la máxima influencia para Richards), Bo Diddley, Jimmy Reed o Muddy Waters.
Jagger, hijo de Eva y Joe, profesor de gimnasia, y Richards, hijo único de Doris y Bert, ingeniero electricista, retomaron su amistad escolar, en el momento en que Mick estaba estudiando económicas y contabilidad y Richards acudía a la Escuela de Arte y ocupaba su tiempo libre tocando su guitarra, compartiendo afición con un compañero de la escuela llamado Dick Taylor.
Los tres, que convivían juntos en la casa londinense de Jagger, formarían en 1960 el combo de blues Little Boy Blue & The Blue Boys.
En una de sus salidas conjuntos fueron a parar al Ealing Blues Club para disfrutar con la Alexis Korner Blues Incorporated, grupo en el cual se encontraban integrados dos instrumentistas llamados Ian Stewart y Brian Jones, un excelente músico que tanto tocaba la guitarra, como el saxo o el piano, procedente de una acomodada familia, siendo su padre Lewis ingeniero aeronáutico y su madre Louisa profesora de piano, ambos amantes de la música jazz.
Unos años antes, Brian viajó por Europa de forma bohemia, antes de retornar a Inglaterra y formar parte del grupo The Ramrods, en donde tocaba el saxo, influenciado por Charlie Parker.
Interesados en formar parte del grupo, el terceto consiguió la aceptación de Korner para unirse a los Blues Incorporated.

Cuando la banda fue contratada para actuar en la BBC, Alexis Korner solamente podía acudir con un número limitado de miembros, lo que provocó que algunos de ellos no acudieran.
Entre los que fueron a la sesión de la BBC no se encontraba ninguno de los futuros miembros de los Rolling Stones, que actuarían el 12 de julio de 1962 en el Marquee bajo ese nombre, sugerido por Brian Jones, que lo tomó de un tema de un ídolo común, Muddy Watters, “Rollin’ Stone Blues”.
Los seis integrantes de esta banda fueron el cantante Mick Jagger, los guitarristas Brian Jones y Keith Richard, el bajista Dick Taylor, el batería Mick Avory y el pianista Ian Stewart. Los temas que interpretaron fueron covers de maestros como Jimmy Reed (ocho temas, entre ellos “Bright Light, Big City”), Robert Johnson, Elmore James (uno de los bluesman favoritos de Jones), Chuck Berry o Willie Dixon.

El concierto resultó todo un éxito, con un público entregado al sexteto y a su rendición blues. Poco después causarían baja Dick Taylor, que se marcharía para formar los Pretty Things, y Mick Avory, que acabaría como batería de los Kinks.
Avory fue reemplazado por Tony Chapman, que en breve cedió las baquetas a Charlie Watts, un batería de cimientos jazz, que a pesar de ciertas reticencias para incorporarse a un grupo de R&B, termino accediendo, al igual que el bajista Bill Wyman, antiguo componente The Cliftons. Esta nueva encarnación seguiría tocando con gran seguimiento en famosos clubes ingleses, como el Marquee o el Crawdaddy, un local de Richmond regido por Giorgio Gomelsky, íntimo amigo de Ian Stewart.
Brian Jones se consideraba el líder del grupo, no sólo por bautizar a la formación, sino porque era el músico más dotado y con más talento del sexteto, además poseía, junto a Mick Jagger, la imagen más llamativa para los fans de la banda.

Jones conoció a un publicista llamado Andrew Loog Oldham, personaje fundamental para los Rolling Stones. Entusiasmado con la personalidad de éste, le convenció para que acudiese a presenciar una actuación de la banda, con la intención de que se convertiera en el representante del grupo. Oldham asistió con su socio Eric Easton, quedando prendados inmediatamente del potencial comercial y artístico del conjunto.
Su primera idea fue presentar a los Rolling Stones como la antítesis de los Beatles. Si los Beatles aparecían en la prensa como los “chicos buenos”, los Rolling Stones serían “los malos”.

Su primera decisión fue dolorosa, apartar a Ian Stewart de la formación oficial, ya que su estética no era la idónea para ofertar al público esa parte maligna que el hábil Oldham quería mostrar. Stewart, “el sexto Stone”, continuaría colaborando en estudio y en los directos hasta su muerte en 1985. Gracias a Oldham consiguieron un contrato con la Decca en 1963, publicando su primer sencillo “Come on”, un tema de Chuch Berry que contenía en su cara B el tema de Willie Dixon “I want to be loved”. La canción llegó al puesto 21 en listas de singles.
Este buen comienzo sería superado con su siguiente sencillo, un tema escrito por John Lennon y Paul McCartney que estos “regalaron” a los Rolling Stones después de que Andrew L. Oldham les invitase a ver a su banda actuar en el Ken Colyer Club.
El tema, aparecido el 1 de noviembre de 1963, era “I wanna be your man” (número 12), una canción que confirmó la popularidad de los Rolling Stones.
Su escalada en ventas prosiguió con “Not fade away” (número 3), versión de Buddy Holly & The Crickets que logró entrar en listas americanas.

Esta popularidad creciente de los Stones les llevó a apariciones estelares en revistas y televisiones, quienes centraban la atención del grupo en el sexy Mick Jagger, hecho que disgustaba a Brian Jones, quien como líder del grupo, y sin conocimiento de los demás miembros hasta 1965, cobraba en esos momentos un suplemento extra por parte de la Decca.
En esta primera etapa, los temas de los Rolling Stones ejecutaban básicamente nervudas versiones, aunque ya en 1964 la pareja Jagger/Richards compusieron el tema “That girl belongs to yesterday”, canción que cedieron al vocalista Gene Pitney.

Mientras tanto la astuta campaña de demonización de la banda por parte de Oldham continuaba en marcha y con inmejorables resultados.
Lemas como “¿Dejaría que su hija se casara con un Rolling Stone?” provocaron que la juventud se sintiese atraída por sus majestades satánicas, mientras que sus padres sentían el peligro de que el quinteto atrapase con su imagen de rebeldes a sus pobres criaturas.
También Oldham presentaba al grupo como rivales de los Beatles, cuando en realidad se llevaban a las mil maravillas, intentando incluso no coincidir en los lanzamientos de nuevos discos.
La publicación de su primer Lp, “The Rolling Stones” (1964), incluyó, además de un buen número de versions, la primera composición de Jagger/Richards interpretada por ellos mismos. “Tell me”, una balada de corte acústico y apreciable melodía. También algunos cortes firmados como Phelge (Nanker/Phelge), uno de ellos compartido con Phil Spector, quien aparece en el disco para solaz de su gran admirador Andrew L.Oldham.
Ante el éxito británico del Lp, que llegó al número 1, los Stones fueron a probar fortuna en los Estados Unidos. La gira resultó un fracaso, con broma famosa de Dean Martin incluída, al comentar antes de una actuación telesiviva que los miembros de los Stones no tenían el pelo largo sino que su frente era pequeña y sus cejas muy espesas.
Tras esta primera visita con locales vacíos y cachondeos varios, los Rolling Stones retornaron a Inglaterra, en donde ya eran auténticas estrellas. El regreso al país del Tío Sam ya sería otro cantar.

Con “It’s all over now”, un cover de los Valentinos, los Rolling Stones lograron su primer número 1 en single, obteniendo también un gran éxito con su segundo Lp, “The Rolling Stones nº 2” (1965), año en el cual grabaron el Ep “Five by five” (1965) y volvieron a girar por los Estados Unidos, ahora recibidos con mayor entusiasmo tras la publicación de los discos grandes “The Rolling Stones (England’s Newest Hitmakers)” (1964) y “12 x 5” (1964), alcanzando en el Billboard los puestos número 11 y el número 3, respectivamente.

Un tema blues de Willie Dixon, “Little Red Rooster” (con la cara b escrita por Jagger/Richards “Off the hook”), consiguió repetir el número 1 en el Reino Unido. En 1964, Charlie Watts publicó el libro “Ode to a high flying bird”, dedicado a Charlie Parker.
Aunque los Stones estaba en lo más alto de su popularidad, Oldham deseaba que el grupo emulara a los Beatles y compusiera sus propios temas con mayor profusión.
Encerró al grupo en una habitación con la intención de que no salieran de allí sin construir buenas canciones propias, que sirvieran como cara A de su siguiente single.

La respuesta de la pareja Jagger/Richards sería “The last time/Play with fire”, glorioso sencillo con hipnótico riff de Jones que llegó al número 1 en 1965, grabado en Los Angeles con la ayuda en la producción de Phil Spector, quien introduce el zoom bass en “Play with fire”, mientras que Jack Nitzsche toca el clavicordio, la guitarra eléctrica y la percusión. Jones se ocupó de la pandereta y Richards de la acústica.
En 1965 publican su tercer Lp en los Estados Unidos, “The Rolling Stones Now” (1965), un disco que incluía temas como “What a shame”, “Off the hook”, “Surprise, Surprise” o “Little Red Rooster”.

A partir de “The Last Time” todos los singles llevarían la firma autoral de Jagger/Richards. El 20 de agosto publican una de sus canciones mas emblemáticas, “(I can’t get no) Satisfaction”, pieza significada por la influyente fuzz guitar de Richards que conseguiría el número 1 en todo el mundo.
A finales de agosto, Andrew L. Oldham se asociaría con Allen Klein, quien sustituyó a Easton en la representación de los Rolling Stones. El 17 de octubre de 1965 apareció “Out of our heads” (1965), quien no pudo desbancar al “Help” de los Beatles del número 1, consiguiendo el puesto 2 en las listas británicas.
El album, en su versión inglesa, no es de sus mejores obras, pero cuenta con conseguidas versiones y temas propios de cierto interés, como “Heart of stone”, “I’m free” o “Gotta get away”. En cambio, la version americana, con temas como “Satisfaction” o “The Last Time”, alcanzó su segundo número 1 en Lps, mientras que el single “Get off of my cloud/The singer not the song” llegaría a lo más alto en las listas de singles de buena parte del mundo.
Tras el single “19th nervous breakdown/As tears go by” (número 2), los Stones publicaron “Aftermath” (1966), un album en el cual alcanzarían su madurez como compositores, escribiendo por primera vez todos los cortes del album y presentado uno de los mejores Lps de los años 60, gracias a temas como “Mother’s little helper”, “Under my thumb”, “Out of time” o “Think”. El disco llegaría al número 1 en el Reino Unido.
En mayo de 1966 aparecería “Paint it black”, un nuevo número 1 que presentaba a Brian Jones tocando el sitar y la tamboura. Jack Nitzsche interviene interpretando las partes de piano.

A nivel sentimental, Mick Jagger estaba entablando relaciones con Chrissie Shrimpton desde 1963 para en 1966 comenzar a salir con Marianne Faithfull, con quien estuvo hasta 1970, año en el cual también mantenía relaciones con Marsha Hunt para terminar casándos con Bianca Pérez Moreno de Macías, con quien estaría hasta 1978, año en el cual comenzó relaciones con la modelo Jerry Hall, ex novia de Bryan Ferry.
Keith Richards era pareja de Linda Keith desde 1964 y Brian Jones de Anita Pallenberg desde 1965 tras dejar a Linda Lawrence. Posteriormente Richards le quitaría la novia a Jones en 1967 y tras romper con Pallenberg en 1979, se casaría con Patti Hansen.

Bill Wyman, había contraido matrimonio en 1959 con Diane Perks (su nombre real era William Perks), de quien se divorciaría en 1969. Dos años antes ya había iniciado relaciones con Astrid Lundstrom. En los años 80 se casó con Mandy Smith.
Por su parte, el fiel Charlie Watts contrajo matrimonio en 1964 con Shirley Watts, de quien nunca se separaría.
A mediados de década los conciertos de los Rolling Stones eran continuamente interrumpidos por sus fans, que invadían los escenarios abrazándose a sus componentes.
Su capacidad de interpretación en directo fue atrapada en el disco “Got live if you want” (1966). En formato sencillo publicaron “Have you seen your mother, baby, standing in the shadow” (número 5), mientras que Marianne Faithfull adapta con éxito bajo producción y arreglos de Andrew L. Oldham el tema de Jagger/Richards “As tears go by”. 1967 lo iniciarían con su estupendo e infravalorado “Between the buttons” (1967), criticado en la época por su distanciamiento del R&B sin apreciar el magistral tacto melódico de gemas como “Let’t spend the night together” (número 3), “Ruby tuesday”, “Connection”, “All sold out” o “Back street girl”.
Esta subestimada obra maestra del pop (número 3), el último album producido por Andrew L. Oldham, también se acompañaba con unos dibujos realizados por Charlie Watts.
El consumo de drogas provocaría los primeros conflictos legales para la banda en 1967. Mick Jagger, Keith Richards y un amigo de los Stones, el galerista Robert Fraser, pasaron a disposición judicial, aunque pronto les fue concedida la libertad provisional.
El que estaba totalmente inmerso en el mundo de los estupefacientes era Brian Jones, que poco a poco iban minando peligrosamente su salud. Su desequilibrio emocional y la perdida de liderazgo y peso ante la fortaleza compositiva de la pareja Jagger/Richards acabó por alienarle del conjunto.
Tras un ataque agudo de asma, Brian tuvo que ser internado, momento en el cual Anita Pallenberg, en esos momentos novia de Jones, inició relaciones con Keith Richards.
Este lance, unido a la desazón por el control del grupo por parte de Jagger y Richards (aunque la importancia de Brian como músico en la sonoridad de los Stones en los años 60 es incalculable), provocaron que el guitarrista se intentara evadir de su situación mediante la fácil ayuda de las drogas, siendo también detenido con posteiroridad a causa de su adicción.

El juicio contra Jagger, Richards y Fraser se llevó a cabo con una gran publicidad en los mass media. La sentencia definitiva fue de condena a tres meses de cárcel para Jagger, un año para Richards y seis meses para Fraser.
Las protestas fueron tremendas, los fans se manifestaron ante la corte judicial y los Who versionaron dos temas de los Stones, “Under my thumb” y “The last time”, en símbolo de apoyo a sus compañeros de profesión. Con el dinero recaudado con las ventas de estos singles pagaron las costas del juicio.
Finalmente, el recurso de apelación dio sus frutos y tanto Jagger como Richards quedarían en libertad, mientras que Fraser tuvo que cumplir la condena.
Brian, que fue condenado a nueve meses de prisión, terminaría también en libertad tras un recurso de apelación, manifestando los jueces que la libertad venía condicionada por su padecimiento de problemas psíquicos.
Tras sufrir estos avatares legales, los Rolling Stones, en correspondencia por el apoyo mostrado por su público, publicaron el single “We love you” (número 8), tema que incluía sonidos carcelarios y coros de John Lennon y Paul McCartney.

La influencia de los Beatles y su “Sgt. Peppers” se hizo latente en el siguiente disco grande de la banda londinense. “Their Satanic Majesties Request” (1967) fue su disco psicodélico (número 3), primer trabajo producido por ellos mismos tras la ruptura de relaciones con Oldham en septiembre del mismo año.
A pesar de no ser uno de sus mejores Lps, “Their Satanic Majesties Request” incluye canciones extraordinarias como “She’s a rainbow”, arreglada por John Paul Jones, o “2000 light years from home”, con una letárgica guitarra de Richards y el mellotron de Jones.
Bill Wyman destapaba sus esencias con la estimable “In another land”, tema en el cual colaboraron Steve Marriott al piano, guitarra y coros y Nicky Hopkins al clavicordio.
Tras este disco experimental buscaron el apoyo de un nuevo productor, el estadounidense Jimmy Miller, colaborador de la Spencer Davis Group y Traffic, quien insufló a la banda una resonancia mucho más potente, directa y rockera que la predecesora de Oldham, más preocupado por el refinamiento y la sofisticación sonora, deudora de su devoción por Phil Spector.
El primer y sensacional sencillo producido por Miller fue “Jumpin’ Jack Flash”, que volvió a colocar a los Stones en lo más alto de las listas mundiales.
El Lp “Beggar’s Banquet” (1968), número 3 en listas británicas, es una de sus grandes obras maestras, con temas como “Street Fighting Man” o “Sympathy for the devil”.
Brian Jones, disgustado con el rumbo musical de los Stones e incapacitado por su estado físico para actuar con regularidad (aunque había participado en el proyecto Rock’n’Roll Circus, rodado a finales de año).
En junio, Brian declaró que no estaba a gusto en la banda y que quería marcharse para formar un nuevo grupo con Steve Marriott. El 9 de junio, sus propios compañeros, ante la decadencia del gran multinstrumentista, decidieron expulsarlo del grupo.
En menos de un mes, el 3 de julio de 1969, Brian Jones, fue encontrado muerto en la piscina de su mansión. Con su desaparición y la anterior marcha de Oldham terminó un ciclo en la banda, que recordaría a su antiguo compañero en un concierto celebrado en el Hyde Park el 5 de julio, previsto antes de la muerte del rubio stoniano, que fue reemplazado por Mick Taylor, ex miembro de los Bluesbreakers de John Mayall.
Tras el single, “Honky Tonk Women” (número 1), Taylor debutaría en Lp con “Let it bleed” (1969, un magistral album que contenía temas como “Gimme Shelter”, “Midnight Rambler” (con Brian Jones a la percusión) o la balada “You can’t always get what you want”.

Los conciertos de los Rolling Stones seguían siendo multitudinarios y espectáculos de primer orden. En uno de ellos, celebrado el 6 de diciembre de 1969 en el Festival de Altamont, en California, ocurriría un terrible incidente.
Los Angeles del Infierno, contratados como seguridad del acontecimiento musical en el cual también actuaban leyendas del rock como The Grateful Dead, Crosby, Stills, Nash & Young, Jefferson Airplane, Santana o The Flying Burrito Brothers, mataron a un joven de raza negra llamado Meredith Hunter, que según parecía iba portando un arma en su mano mientras Jagger cantaba “Sympathy for the devil”.

Con el disco en directo “Get yer ya-ya’s out” (1970), los Stones cesaban su compromiso contractual con la Decca y con Allen Klein, creando su propio sello, Rolling Stones Records, que fue incorporado dentro de Atlantic.
Las aventuras cinematográficas de Jagger (“Performance” o “Ned Kelly”), y su aparición en festejos de la alta sociedad, provocaron su encuentro con la nicaraguense Bianca Pérez Moreno de Macías, con quien terminó casándose en 1971.
El mismo año publicarían uno de sus esenciales discos, “Sticky Fingers” (1971), album en el que aparecía por primera vez la famosa lengua diseñada por Ruby Mazur (erróneamente acreditada a Andy Warhol). El Lp exhibía su cada vez más tendencia a sonoridades americanas, con extraordinarios cortes como “Brown Sugar”, “Wild Horses”, “Bitch” o “Sister Morphine”. Mientras Mick se perdía entre la gente pudiente con Bianca, Richards compartía vivienda con el gran compositor country Gram Parsons, quien había grabado antes de los propios Rolling Stones el tema “Wild Horses” con los Flying Burrito Brothers.

Parsons se hizo íntimo amigo de Richards, y éste quedó fascinado con la pasión de Parsons por la música tradicional estadounidense, como el country y el folk, que influyó notablemente al guitarrista y compositor británico, hecho apreciable en “Exile on main street” (1972), un Lp doble grabado en Francia, país al cual los Stones se habían marchado por cuestiones de impuestos.
Este magistral trabajo, no demasiado bien recibido en su momento, incluye temas como “Tumbling Dice”, “Sweet Virginia” o “Let it loose”.
La gran balada “Angie”, dedicada por Jagger a la mujer de David Bowie (aunque últimamente Richards afirma que fue escrita por él para su hija), fue el preludio de otro excelente y subestimado album, “Goat’s head soup” (1973), con canciones como “100 years ago”, “Coming down again”, “Doo doo doo doo doo (heartbreaker)”, “Dancing with Mr. D” o “Star Star (Starfucker)”.

En la década de los 70 los problemas con el alcohol y las drogas de Keith Richards, quien introdujo a Parsons en su vorágine adictiva, se iban acrecentado año tras año.
“It’s only rock’n’roll” (1974) cosechó buenas ventas y volvió a mostrar a la banda británica en plena forma. El single homónimo es todo un himno de afirmación rockera y composiciones como “Luxury”, “If you can’t rock me” o “Time waits for no one” convierten a este disco en una cita ineludible para los seguidores de los Stones.
Cuando finalizaron las grabaciones de “It’s only rock’n’roll”, Mick Taylor decidió abandonar la banda, ya que no terminaba por sentirse cómodo con el ritmo de vida del grupo.
Otra importante época se cerró con la marcha del talentoso guitarrista. Varios nombres fueron barajados para sustituir a Taylor, entre ellos Steve Marriott, Jeff Beck o Mick Ronson, pero el elegiro sería el antiguo miembro de The Birds, The Creation, Jeff Beck Group y Faces, Ron Wood, quien ya participaría en “Black and blue” (1976), un notable disco con temas de tanta valía como “Hot Stuff”, “Fool to cry”, “Hey, Negrita” o “Hand of fate”, experimentando con sonidos reggae y soul.
En esta época se sucedieron los acontecimientos más allá de lo estrictamente musical. El matrimonio entre Bianca y Mick se vino abajo cuando el cantante se fue a vivir con la modelo Jerry Hall.
Keith Richards y Anita Pallenberg fueron arrestados por posesión de drogas en Canadá. La pareja se sometería a una cura de desintoxicación volutaria tras pagar una multa. Keith también volvió a adoptar su apellido Richards al reconciliarse con su padre.
Bill Wyman y Ron Wood publicaron discos en solitario, mientras que los Rolling Stones sacaba al mercado el directo “Love you live” (1977).

En plena explosión punk, la banda londinense publicó uno de sus mejores discos, “Some Girls” (1978). El album llegó al número 1, al igual que el sencillo de influencia disco, “Miss You”.
A lo largo del Lp, podemos disfrutar con sobresalientes piezas como “Faraway eyes”, “Before they make me run”, “Shattered”, “Beast of burden” o “Respectable”.
El siguiente trabajo sería “Emotional Rescue” (1980). El disco fue un gran éxito comercial, pero su calidad resultó inferior a obras pasadas. Con “Tattoo You” (1981), otro número 1 en Lps, y el single “Start me up”, los Stones volvieron a demostrar que no habían perdido su talento para la escritura. Sus conciertos seguían siendo memorables.

Los años ochenta prosiguieron con una serie de discos menores, como “Undercover” (1983) o “Dirty Work” (1986), que se iban espaciando cada vez más. Al mismo tiempo, publicaban discos en solitario que no fueron excesivamente bien recibidos por la crítica.
Los conflictos personales entre los dos principales protagonistas de la banda parecía significar que el punto y final de la banda sería inminente. “Steel Wheels” (1989) destrozó las profecías de separación y recuperaba en algunos de sus cortes algún retazo de los mejores Rolling Stones, aunque sin compararse con sus obras maestras de los 60 y 70.

En los años 90 y tras el directo “Flashpoint” (1991), el bajista Bill Wyman abandonó la banda, siendo reemplazado en los conciertos y en las grabaciones por Darryl Jones, aunque éste no aparezca como miembro oficial del grupo.
Cinco años después de “Steel Wheels”, apareció su nuevo trabajo en estudio, el estupendo “Voodoo Lounge” (1994), con temas como “Love is strong”, “You got me rocking”, “Moon is up”, “Out of tears”, “I go wild” o “Baby break it down”.
Tras el acústico en directo “Stripped” (1995), que recuperaba temas poco manidos de su etapa sesentera, como “The Spider and the Fly”, “Not fade away” o “I’m free”, publicarían “Bridges to Babylon” (1997), un Lp que decepcionó en referencia a “Voodoo Lounge”, pero aún así contenía momentos de cierta valía, como “Saint of me” o “Out of control”.

El intrascendente directo “No security” (1998) y el recopilatorio “Forty Licks” (2002) son las últimas entregas en disco de este influyente e histórico grupo, cuyas actuaciones en vivo continúan demostrando porque es la banda más grande del rock’n’roll.

En el año 2005 volvieron a girar por todo el mundo y editaron un nuevo disco en el sello Virgin titulado “A Bigger Bang” (2005).

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Líder del exquisito grupo The Honeybus, Pete Dello (cuyo apellido real era el de Blumson) dejó la formación británica en 1968 tras el triunfo del single “I can’t let Maggie go” con la intención de alejarse de la música tras la presión a que se vio sometido cuando su banda logró la popularidad en el Reino Unido y su poca predisposición en ese momento para girar en vivo.
Dello era principalmente un artesano del trabajo en estudio y de la composición. Tras formar parte de varios grupos, entre ellos Grant Tracy & The Sunsets, él y su compañero de formación Ray Cane destacarían como escritores de éxito para los Applejacks.

Tres años después de su marcha de los Honeybus, Pete Dello retornó en solitario con el Lp “Into your ears” (1971), un hermoso trabajo publicado en Nepentha Records. El álbum, de egregia labor en producción y arreglos, estaba muy influenciado por los Beatles y los Kinks.
Después de este disco Dello desaparecería de la industria, dedicando su tiempo a estudiar historia y teoría musical.
Aunque en su época su único Lp como solista pasó bastante inadvertido hoy en día el vinilo es una pieza de culto para coleccionistas.

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Explosivo rock’n’roll, música abrasiva y primaria con distorsión y feedback, cantantes vocingleros y actitud rebelde contra lo establecido son algunos de los semblantes sónicos del sonido Detroit, con los Stooges y MC5 a la cabeza. Su influencia es inmensa, especialmente en el punk, en el pop guitarrero, en el hard rock y en los sonidos garajeros más sucios y viscerales surgidos en décadas posteriores.
Pero esta fuerza sónica no nace así como así. En los mismos se encuentran reflejos de gente como Hendrix, los Who, Stones, Cream, los Troggs o los grandes maestros del rock de los 50, en especial el impetuoso Little Richard.

Los MC5, creados a mediados de los años 60 en Lincoln Park, estaban compuestos por el cantante y armonicista Rob Tyner (nacido Robert Derminer el 12 de diciembre de 1944, el apelativo de Tyner proviene de un homenaje al pianista de jazz McCoy Tyner), los guitarristas Wayne Kramer (nacido el 30 de abril de 1948) y Fred “Sonic” Smith (nacido el 13 de septiembre de 1949), el bajista Michael Davis y el batería Dennis Thompson.
Previamente, cuando todavían estaban pelándola en el instituto, por el grupo habían pasado el bajista Pat Burrows y el batería Bob Gaspar, que pronto abandonarían la banda.

Ya sin espinillas el grupo comenzó a llamar la atención con sus demoledoras actuaciones en vivo en el Grande Ballroom que no pasaron por alto a un tipo espabilado llamado John Sinclair, el de las Panteras Blancas. Viendo el potencial de MC5, y dentro de su proyecto político anticultural y antisistema, se les ofreció como representante. La banda aceptó y poco después ya estaban metidos en los estudios de grabación para publicar en AMG su primer single en 1966, una versión del tema de los Them, tocado también por los Troggs, compuesto por el productor Tommy Scott y Phil Coulter, “I can only give you everything”.
No tuvieron fortuna y el grupo, afincado ahora en Ann Arbor, una localidad a poco más de media hora de Detroit, tuvo que esperar hasta 1968 para que apareciese su segundo single, “Looking at you”, pieza editada en A2.

Su gran momento fue cuando Elektra contrató a la banda para la grabación de un LP, el mítico “Kick out the jams” (1969), disco que recogía sus actuaciones en vivo a finales de octubre de 1968 en el Grande Ballroom.
Imprescindible su escucha, a todo volumen, para aprender lo que es la rabia, fiereza y catársis, música salvaje y excitante que deja en bragas a cualquier mindundi o mindundis actuales o pretéritos que se piensan que el rock ha comenzado hace dos días cuando lleva bastantes años en la UVI y financiado por multinacionales.
Torbellinos sónicos, guitarras estruendosas, baterías retumbantes, voces catárticas…un auténtico festín de devastador rock en temas como “Ramblin’ Rose”, “Kick out the jams” (número 82 en el Billboard) o “I want you right now”, tema en el cual se aprecian sus ascendencias de Troggs y Hendrix.
El LP (número 30 en los Estados Unidos) estaba producido por Bruce Botnik, conocido técnico colaborador de gente como los Doors, Love o los Beach Boys.

El contenido del disco resultaba demasiado airado para los ejecutivos de Elektra y MC5 no volvió a grabar en el mentado sello. Por otro lado el grupo rompió relaciones con John Sinclair, a quien habían enchironado por andar liadillo, al igual que los componentes del grupo, con drogas.
Poco tiempo después se fueron con los instrumentos a Atlantic y grabaron su segundo LP y primer disco en estudio, “Back in the USA” (1970), fenomenal álbum (número 137) con un sonido más límpido en el cual ya tocaba el teclista Pete Kelly. Producido por Jon Landau (futuro productor de los discos más conocidos de Bruce Springsteen), contenía una versión de Little Richard, el clásico “Tutti frutti” y otra de Chuck Berry, “Back in the USA”. De cosecha propia aparecían temas como “Teenage lust”, “Shakin’ Street”, “Tonight”, “High School” o “The American Ruse”.

En Atlantic los MC5 volverían a editar su tercer trabajo, “High Time” (1971), un disco con cortes como “Sister Anne”, “Baby won’t ya” o “Poison” que fue producido por Geoffrey Haslam, el productor del “Loaded” de la Velvet Underground.
El disco no obtuvo los resultados comerciales esperados y el grupo, con tensiones internas, dejó de existir. El alto consumo de drogas tampoco servía para cohesionar el conjunto.

Su vocalista, Rob Tyner crearía a mediados de la década de los 70 varios grupos, como Fireworks o la Rob Tyner Band. Fallecería de un infarto el 18 de septiembre de 1991. Por su parte Wayne Kramer tocaría con muchos nombres del rock, como Johnny Thunders, Mitch Ryder, G. G. Allin y debutaría como solista con “Death Tongue” (1991). Más tarde llegarían “The hard stuff” (1995) o “Dangerous madness” (1996).

La guitarra gemela de Kramer, Fred “Sonic” Smith se casó en 1980 con Patti Smith. Previamente lo había intentado con Ascension, grupo formado junto a Davis y Thompson, y la Sonic’s Rendezvous Band, que contaban en sus filas nada más y nada menos que con Scott Morgan, Scott Asheton y Gary Rasmussen. Sonic murió de un ataque al corazón el 4 de noviembre de 1994.
Michael Davis pasó por el citado Ascension y más tarde tocó en Destroy All Monsters mientras que Dennis Thompson acabó integrándose en New Order, pero no los New Order británicos, lo que ya sería raro, sino los New Order de Ron Asheton (Stooges), trabajando también como productor e ingeniero de sonido para diversos artistas.

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